¿Pero qué están pensando esta gente? El maestro saca de su maletín una gran cantidad de papeles y los coloca sobre la mesa,busca en la montaña de papel el cuestionario predilecto. —Ya sabes Cris—Isabel guiñándome el ojo y tratando de susurrar estirando sus labios con fuerza. El maestro busca los exámenes en la gran pila de papel y no demora mucho tiempo para encontrarlos. —¡Último llamado! ninguna clase de celulares o libros sobre sus mesas, la persona que sea sorprendida cometiendo fraude se le anulará el examen y no tendrá derecho a recuperarlo —el maestro toma aire mientras pasa por cada silla entregando sus queridas hojas con sentencia de muerte a cada uno de los alumnos—. ¡Y tendrán un cero, que más pueden pedir! ¿No es adorable todo esto? ¿Qué? Y si nos llega a sorprender a Isa

