Puedo sentir los pasos de ella atrás de mi. — ¡Cris! No corras. —¿Yo?— Muestro mi cara de asombro— . Claramente estoy corriendo, ¿qué te pasa? Es una lástima que naciera con unos dotes de actor tan buenos,son tan creíbles que Isabel los nota en un santiamén, así que me toma de mis muñecas y me empuja. —¿Qué haces? —¡vamos para allá!—refunfuña—. ¡Y no le corras que no muerde! —¡Pero tenemos que ir a clase de física! —¡No te preocupes! Ojitos de Halcón hoy no llegó. ¡Mierda! La única excusa que tengo se derrumbó por su certera respuesta. — ¡Pero tengo cosas que hacer!—le respondo tratando de soltarme de su prisión. —¡Las haces luego! —¡oigan a esta!—forcejeo mi brazo. Ya sé porqué está tan desesperada —"Connor" el sexy chico repartidor que la trae loca desde hace ammm ¡UN DÍA!—

