Devora Por temas de supervivencia, me senté en una silla muy lejos de la "versión de Teresa". La miré acomodándose en el sofá y observando con curiosidad cada esquina de la casa. Cansada de su performance, miré a Katherine recostada en la pared junto a la ventana y regalándole toda su atención a su supuesta amiga. —Muy bien. El condenado silencio me va a poner a cantar para ti, zorra. Antes de empezar a cantar una versión de "Teresa, la zorra del barrio" ella me miró y luego a Katherine. —El día después de la fiesta universitaria yo estaba feliz de la vida guardando mis libros en el auto cuando tu novia prácticamente me secuestró para unirme a su lunático plan. —No era lunático. —¡Pero res

