Pov. Narradora
Piper no sabía qué la había llevado a regresar a clases.
Solo sabía que había cometido un grave error. Todo hubiera estado mejor si alguno de sus amigos estuviera con ella, o tan siquiera que a alguno lo hayan asignado a su escuela.
Pero no, le había tocado estudiar en California sola.
Suspiró cansada mirando por la ventana, esperando que algo emocionante pase. Lo que sea, incluso si era un ataque de un monstruo, con tal de que termine su aburrimiento y la clase de literatura.
-Y así termina la guerra de Troya, ¿alguien tiene dudas? - Preguntó el profesor mirando a sus alumnos con esperanza de que a alguno de ellos se la haya quedado grabada la clase.
Tal vez las clases de Piper no fueran tan aburridas si no se supiera casi todos los mitos que ve en clase, pues desde que los dioses decidieron quitar la niebla ahora deben los maestros deben de enseñar acerca de la mitología griega.
Piper no escuchó la campana indicando que su clase había acabado, solo vio a todos salir del salón e hizo lo mismo.
Los pasillos de su escuela eran "normales" por así decirlo: a ambos lados había casilleros y todo el pasillo se inundaba de un olor a sudor y hormonas con cada toque de campana, ella prefería pasar desapercibida escuchando todo lo que pasaba alrededor.
Una conversación captó su atención por lo que se acercó más a escuchar.
-Entonces... te doy 20 dólares y harás que se enamore de mí ¿cierto? - Preguntó un chico el cual Piper no conocía su nombre, y tampoco le importaba, solo estaba ahí por el chisme.
La chica que se creía hija de Afrodita asintió, el chico le iba a pasar el billete de 20 dólares cuando Piper decidió intervenir. Puede que no le importara, pero no era una mala persona.
-No tienes que malgastar tu dinero de esa manera. Ella claramente no es una hija de Afrodita, o si no ya estuviera muerta- Dijo Piper mirando al chico.
- ¿Tú qué sabes de esto? Ni siquiera tienes novio- Respondió aquella chica mirándola con burla. Según Piper ella se llamaba Allison o algo así.
Tampoco le importaba.
-Mucho más de lo que crees- Le responde- mira chico, no deberías de gastar tu dinero así.
El chico miró a Piper y después a Allison intentando decidir qué hacer.
-Lo siento- Le da una mirada incómoda a Piper- confío más en una hija de Afrodita- A veces Piper quisiera poder revelar su identidad, pero no podía.
-Cómo quieras- Responde ella siguiendo su camino a su casillero. Varias chicas juzgaban su look mientras pasaba y murmuraban cosas sobre ella, cosa de cada día.
Tampoco le importaba.
-Dicen que es hija de Tristán McLean...- Murmuró una de ellas bastante alto, Piper lo pudo escuchar.
-¿El actor?- Responde otra haciendo una mueca- Pff, sé que tiene una hija pero definitivamente no puede ser ella.
Piper llegó a su casillero y sacó su uniforme de deporte, pues su siguiente clase era educación física con el entrenador Hedge. Era lo único bueno de la escuela. Lo único familiar que tenía ahí.
Después de cambiarse en el vestidor de chicas entró al gimnasio encontrándose con varios compañeros estirándose en un círculo.
-McLean- Saludó el entrenador inclinando su cabeza al verla entrar.
-Entrenador- Saludó Piper de igual manera.
Esperaron 5 minutos y todos los alumnos ya estaban en el gimnasio esperando instrucciones.
-Cómo saben, ya que los dioses y semidioses se han "revelado", ha habido varios cambios en las escuelas- Habla en voz alta para que todos lo escuchen-uno de esos cambios serán las clases de educación física- Dijo el entrenador.
Varios alumnos empezaron a murmurar curiosos.
-Ahora las clases incluirán un poco de entrenamiento semidiós, pues tal vez alguna vez se encuentren en una situación peligrosa y deben saber que tienen que hacer- terminó de explicar el profesor.
Varios alumnos estaban emocionados por eso, otros...no tanto.
-Los cambios no serán demasiados pastelitos, simplemente agregaremos varias vueltas más a la cancha y algunas clases extra- Concluyó el entrenador.
A Piper le daba igual, ya sabía prácticamente todo lo que necesitaba saber. Pero le emocionaba poder sobresalir en esta clase.
- ¡Basta de quejas y denme 20 vueltas a la cancha! - Gritó a través de su megáfono.
Varios alumnos se quejaron, pero aun así lo tenían que hacer. Antes de que Piper empezara a trotar el entrenador le hizo señas con la mano de que fuera con él.
- ¿Sucede algo? - Preguntó Piper.
-Hoy tenía planeado enseñar un poco de esgrima, Percy está por llegar y la otra persona que tenía planeada...no podrá asistir- El entrenador le resta importancia moviendo las manos- ¿Te gustaría tomar el lugar de la otra persona? - Preguntó el entrenador.
A Piper se le iluminó la cara.
-Claro- Responde ella con una sonrisa. Por fin, algo bueno.
-Bien, ahora dame esas 20 vueltas Mclean- Dijo el entrenador. Piper bufó y se fue a trotar con el resto de sus compañeros.
-20 vueltas después-
Los alumnos estaban enfrente del entrenador en una línea recta esperando las indicaciones, seguían bastante cansados por las 20 vueltas, pero a la vez emocionados por recibir un nuevo entrenamiento.
-Bien, hoy comenzarán con lo básico que tiene que saber un semidiós: el uso de un arma. Para eso traje a alguien quien les podrá enseñar mejor que yo- Habló el entrenador.
En perfecta sincronía, la puerta del gimnasio se abrió revelando a Percy, quien corrió a ponerse al lado del entrenador, varias chicas empezaron a murmurar cosas acerca del nuevo chico y Piper solo rodó los ojos.
-Hola, soy Percy Jackson y yo les enseñaré esgrima a los chicos- Dijo Percy mirando a todos hasta que sus ojos se posaron en los de Piper. Le dedicó una sonrisa amigable y Piper le respondió de igual manera.
- ¿Y a las chicas? - Preguntó Allison mirando coquetamente a Percy.
-A eso iba- Habla el entrenador molesto por la interrupción- Piper- Llamó el entrenador, Piper caminó hacia donde estaban, abrazó a Percy saludándolo y se puso al lado de él.
Varias chicas la miraban mal y con curiosidad mientras que varios chicos miraban mal a Percy.
-Piper les enseñará a las chicas un poco de defensa, pero antes ambos se batirán en duelo para dar una pequeña demostración- Dijo el entrenador, se acerca a ambos chicos- No usen sus poderes, solo esgrima, ¿Entendido? - Ambos asienten y se ponen en posición.
- ¿Listo para perder Jackson? - Pregunta Piper con burla sacando su daga de su calceta recibiendo varias miradas de sorpresa.
-Ya quisieras Mclean- Respondió Percy sacando su bolígrafo convirtiéndolo en espada.
- ¡Hey hey no! - Interrumpe el profesor metiéndose entre ambos- ¡Utilizarán espadas de madera como los demás, dejen eso! - Gritó el entrenador enojado, Piper resopló y volvió a guardar su daga. Percy también guardó su arma.
- ¿De dónde habrán sacado eso? - El entrenador ríe nervioso intentando cambiar de tema
-Aburrido- Dijo Percy mirando la espada de madera haciendo una mueca.
-Aun así, te venceré- Dijo Piper antes de lanzar el primer golpe, el cual Percy esquivó.
Siguieron así por 2 minutos, ambos estaban sudando un poco.
-Ríndete- Dijo Piper usando su embrujahabla. Percy soltó su espada confundido.
-Gané- Dijo Piper apuntando el cuello de Percy con su espada.
-Tramposa- Responde Percy mirándola enojado.
-Hey, aproveche los medios. Eso no es hacer trampa- Piper se encoje de hombros.
- ¡Lo es cuando yo no tengo embrujahabla!
- ¡Pudiste haber invocado el agua! ¡O que las botellas de agua explotarán!
- ¡Pero eso sería trampa! El entrenador dijo que sin poderes.
- ¡No es mi culpa que seas un mal perdedor!
-¿Qué dijiste?- Dijo Percy sacando su bolígrafo convirtiéndolo en contracorriente.
-Qué eres un mal perdedor- Dijo Piper sacando su daga también soltando la espada de madera mal hecha.
-Ok ya basta- Dijo el entrenador molesto por la actitud infantil de los dos.
-Pues este mal perdedor- Percy se señala así mismo- te trajo una sorpresa, pero ¡CREO que no la mereces!
Los alumnos veían confundidos la escena, ¿de que estaban hablando? Y ¿De dónde sacaron esas armas? Y ¿Cómo se conocían?
- ¿Sorpresa? - Cuestiona Piper bajando a Katopris confundida.
-Sí, Jason no tardará en llegar- Responde Percy también guardando su arma. Piper tardó uno segundos en analizar lo que había dicho, pero cuando lo entendió se lanzó a los brazos de Percy envolviéndolo en un abrazo.
- ¿Dónde está? - Dijo Piper emocionada.
-Pero si a mi me dijo que no podría estar- Habla el entrenador.
-Olvidó decirle que Piper estaría allí. Llegará en cualquier momento- Percy sonríe al ver a Piper salir corriendo del gimnasio dirigiéndose a la entrada de la institución.
El entrenador le gritaba que regresara, pero a ella no le importaba. Solo quería ver a Jason. Y lo encontró en una escena que no quería ver en jamás. Pues Jason estaba viendo nervioso como 2 chicas se le encimaban haciéndole preguntas.
-Solo quiero saber dónde está el gimnasio- Dijo Jason aun no notando la presencia de Piper.
-Te puedo enseñar otra cosa- Dijo una de las chicas.
- ¿Qué cosa? En serio, me muero por saber que le podrías enseñar a MI NOVIO- Dijo Piper recalcando las últimas palabras.
Jason sonrió de oreja a oreja al ver a Piper parada cruzándose de brazos. Piper corrió hacia él y lo abrazó.
-Te extrañé mucho- Dijo Piper cerrando sus ojos inhalando la esencia de Jason para asegurase de que era real.
-Yo también- Dijo Jason abrazándola aún más fuerte.
- ¿Novio? ¿Cómo es posible que esta belleza sea tu novio? - Dijo la otra chica mirando a Piper con asco.
-Deberías conseguirte a alguien mejor, por aquí hay varias hijas de Afrodita, incluyéndome- Dijo la otra chica guiñándole un ojo a Jason
-Piper Mclean, hija de Afrodita, una de las salvadoras del Olimpo y novia de Jason mucho gusto- Dijo Piper alzando su mano para estrechársela a la chica.
-Genial, ahora te reubicarán probablemente conmigo- Dijo Jason sonriendo, pasando un brazo por los hombros de Piper.
-Es lo que más deseo...ahora, tenemos una clase que dar, ¿vienes? - Preguntó Piper tomando la mano de Jason caminando hacia el gimnasio.
-No es como si tuviera opción- Suspiro Jason rindiéndose, dejándose llevar por Piper.