Al día siguiente, después de salir de trabajar voy a la comisaría. El agente de la llamada me pidió que nos viéramos presencialmente, lo cual no me negué. Espero hasta que me den la orden de entrar. Cuando eso pasa, me siento en la silla detrás de su escritorio. —buenas tardes Cony, cuéntame, ¿Qué pasó? Suspiro y empiezo a hablar, su expresión no se si me cree, pero empiezo a relatarle todo. Desde mi sentir hasta ser testigo de como le quitaban la vida a esa joven. Al terminar, me siento bien, como si estuviera haciendo lo correcto. —¿Qué hacías tú en el bosque? —es lo primero que pregunta. —pues es peligroso, decidí seguir a la chica porque tenía un mal presentimiento. —aun así decidiste no hacer nada y salir corriendo. No niego lo que dice. —¿Por qué? ¿Por qué esperar el último mo

