Capítulo XXXI Leif Alberttsson — Aún no puedo creer lo que ocurrió con Darío, todo pasó tan rápido que aún lo estoy procesando, pero fue tan fantástico, si Darío pensó que le iba a demostrar que me hirió cuando dijo que esto no cambia nada, pues está muy equivocado, si me afecto claro, pero él no tiene porque saberlo, lo único que no puedo negar, es lo mucho que me gusto volver a estar con él, es tal cual lo recordaba, aunque está mucho mejor que antes, como quisiera volver a repetirlo, lo pienso y siento muchas cosas en mi interior, aún siento sus manos recorrer mi cuerpo, su lengua jugando en mi punto más débil, cuando entro completamente en mi, como me hizo suya de la mejor manera y eso me encanta, no debo olvidar que al despertarme debo ir por una pastilla a la farmacia, no es un buen

