Consejos...

2168 Palabras
POV SICI Observo a mi madre procesar toda la información que acabo de soltarle; desde que me marché de casa, mi vida con Theo y el trato que hicimos. No me gusta ocultarle nada, y aunque suene extraño decir en voz alta todo lo sucedido; en verdad creo en Theo. - No entiendo… - juega nerviosamente con la tasa de Café que tiene en la mano - ¿Tu que le darás a cambio de todo esto? – pregunta - Por el momento… no lo sé – afirmo – Dijo que iba a saberlo cuando llegara el momento. - ¿Y quieres casarte con él? Es decir, ¿Vas a casarte o solo se comprometerán? - Yo… aun no lo hemos decidido – afirmo, la verdad es que yo tampoco tengo idea; solo hemos hablado del compromiso, pero no de boda. - Hija… no tienes que hacer esto – me toma la mano – Nadie hace las cosas sin pedir algo a cambio, él debe sacar algún provecho de todo esto. Si no quieres estar con él, podemos… - Madre, te conté esto para que estuvieras informada; pero la verdad es que no planeo alejarme de él. - ¿Lo amas? - Es demasiado pronto como para hablar de eso y con lo sucedido con Anthon, no quiero volver a arriesgarme. Por el momento, solo estamos dejando que todo fluya. - Esto no es un rio – dice – No tiene porque fluir; deben actuar de manera responsable. - Mami, no te preocupes. Él no se parece en nada al idiota de Anthon; Theo es un hombre de acción a diferencia de él. Sé que él cuidará muy bien de mi y de ti. - No quiero que nadie cuide de mí; no a costa de tu felicidad. - Él no me hace infeliz – aseguro. - ¿Te gusta? - Sì - ¿Te gusta él o el acto que arma para poder cumplir con su trato? – su pregunta me atraviesa como una daga. Nunca había considerado esa opción; él se comporta de la manera en la que le pedí, pero ¿es ese el verdadero Theo? O simplemente lo hace porque se lo pedí - ¿Ves? Ni siquiera tu estas segura de todo esto. - Madre, no me confundas… - Solo digo las cosas como son – no le respondo, todo esto empieza a darme dolor de cabeza – No quiero que salgas lastimada de nuevo. - Lo sé, te aseguro que no pasará. - confío en ti – asegura – Ahora debo irme, tu padre se molestará si tardo. - Está bien, igual tengo cosas que hacer – nos abrazamos en forma de despedida. - Te quiero cariño. - También te quiero Mami – ambas salimos de la cafetería y la observo alejarse en el tráfico. Le doy la dirección a mi chofer para poder dirigirme al restaurante que Hilary me indicó ayer; la verdad es que no puede rechazar su invitación, es una mujer muy insistente. Al llegar, me alegro de haberme puesto uno de los vestidos elegantes que Claire me envió; es un hermoso restaurante. - Su nombre, por favor – pide el Host - Sicilia Giannoli – respondo, aunque no sé si debí dar el nombre de Hilary. - Por aquí, por favor – dejo salir el aire que retenía por los nervios y lo sigo hasta una enorme mesa circular en donde hay sentadas por lo menos 10 chicas más. No estoy segura de que sea esto; esperaba un almuerzo más íntimo. Llamo la atención desde el momento en el que me siento, sus miradas se me clavan en todo el cuerpo; como si estuvieran a punto de devorarme. - Buena tarde – las saludo con una sonrisa en mi rostro - Hola – saluda la que está sentada a mi lado – Soy Sandy – se presenta - Un gusto, soy Sicilia – respondo - ¿Eres la inmigrante italiana que enredo a Theo? – pregunta una chica en el otro extremos de la mesa. - ¿Perdón? – pregunto - No, nada; no es nada – agrega otra de las chicas. Las observo a todas, parece una convocatoria para un desfile de modas con supermodelos; son altas, con cabello y piel perfecta. - ¿De donde conoces a Hilary? – pregunta otra de ellas - ¿Te la presentó Theo? - La conocí ayer – afirmo, sintiéndome más incomoda de lo que creí posible. - Eso lo explica – se ríe otra de ellas - ¿Qué cosa? - Eso explica porque cometiste la estupidez de presentarte hoy aquí – responde mientras le da un sorbo a su vino con sus labios perfectos. - ¿En verdad van a casarse? – pregunta la morena sentada frente a mi - Estamos comprometidos. - Eso no te garantiza nada – asegura como si lo conociera - ¿Estas embarazada? ¿es eso? - Él es muy cuidadoso en el sexo – la rubia a su lado deja salir una risita – Sì, eso todas lo sabemos - ¿Qué es esto? - ¡Hola a todas! – Hilary llega por fin, sentándose en la silla vacía que hay a mi lado – Lamento la demora. ¿Por qué las caras? – pregunta al notar el silencio que reina en la mesa - Por nada en especial – comenta una de las rubias - Sici, me alegra mucho que hayas venido cariño – le suelto una sonrisa forzada – Por favor, sirvan la comida- pide y en poco tiempo, todas tenemos frente a nosotras un enorme filete. - ¿Filete? – por la forma en la que formula la pregunta, supongo que es como una broma interna. - Para recordar viejos tiempos – responde Hilary - Sabes que el filete es su comida favorita ¿verdad? – la observo con un horrible sentimiento pesándome en el estomago - ¿Te refieres a Theo? - ¿A quien más? – todas ríen - ¿Qué significa todo esto? – pregunto a Hilary - Sici, ahora que eres la prometida de Theo; quise hacer una pequeña reunión para poder darte consejos sobre él – dice de la forma más cínica que he visto en mi vida – Todo con nuestra mejor intención; queremos que su relación florezca como se debe. - ¿Y ellas quienes son? – la interrogo – No creo que deban estar aquí. - Te equivocas – habla de nuevo la morena – Nosotras, lo conocemos mucho más que tú, nenita. - ¿Deberíamos empezar? – dice Sandy a mi lado – Iniciaré yo… - se da media vuelta para verme de frente – A Theo le encantan los juegos previos antes de tener sexo – dice sonriendo - ¡Sigo yo! – la chica castaña sentada junto a Sandy levanta la mano, como si se tratase de un concurso de preguntas – No intentes celarlo u controlar sus pasos, eso enserio le molesta – aprieto mi puño bajo la mesa. - Supongo que es mi turno – habla otra de ellas – Veamos… ¿Qué podría servirte?. Oh, has mucho ejercicio, él en verdad tiene energía en la cama y si te pide más; no te niegues – el corazón se me estruja al recordar nuestra primera noche juntos. - No lo presiones a hacer cosas que él no quiere – continua otra de ellas - Utiliza siempre la ropa que él te brinde; sobre todo si es lencería – el estomago se me revuelve sin siquiera haber probado el filete. - No preguntes nada acerca de sus negocios, odia que se metan en sus asuntos – escucho hablar a otra. - Odia las mascotas; sobre todo las que tiene demasiado pelo – miro al frente intentando colocar una mascara de indiferencia en mi rostro; pero no sé si lo estoy logrando. - A Theo no le gusta compartir la misma cama, solo complácelo y luego duerme en otro lugar – anoche me dejó en mi habitación y él durmió en la suya; aun cuando ya habíamos estado juntos. Una por una, dicen sus supuestos consejos hasta llegar a Hilary. - ¡Chicas! Ya han dicho todo; ¿Ahora que podría decir? – me sonríe como si fuera mi mejor amiga, levanto el rostro esperando sus palabras – Sici, cariño; Theo no perdona las traiciones, así que no pienses en nada que pueda hacerlo sentir traicionado y si tienes problemas y necesitas consejos; aquí estamos para ti – esto es un chiste, pienso – Después de todo, nosotras fuimos las ultimas en estar con él. Y ahora que es tu turno, queremos que lo disfrutes mientras dure. - Son muy consideradas – no sé como le hago para que mi voz suene normal y tranquila, pero me doy palmaditas mentales por hacerlo – Pero la verdad, creo que todos sus consejos no me servirán de nada – sus miradas de odio ya habrían acabado conmigo si se matara con la vista. - ¿Por qué lo dices? – pregunta Hilary mientras que, por primera vez, veo tambalear su sonrisa falsa - Porque, soy la única de todas ustedes que usa esto – levanto la mano en donde mi enorme diamante de compromiso brilla – A pesar de que dicen conocerlo a fondo, soy la única que logró tener este bebé en la mano y déjenme decirles; no es nada barato - sonrío lo mejor que puedo ante sus miradas penetrantes. - Él es un alma libre – asegura Hilary – Veremos cuanto te dura la emoción. - Cuidado señora…- digo la última palabra con énfasis – Juraría que sentí envidia en su tono y aquí estamos entre amigas ¿Verdad? - Claro que sí – responde la morena - De haberme avisado antes de esta reunión, hubiéramos invitado a más personas… como a Artemis y las demás chicas – ellas se ven entre sí – Supongo que también se las presentó ¿verdad? – claro que no lo hizo, sonrío más ampliamente – Ellas adoran las fiestas. - Me alegra saber que se llevan bien – Hilary se toma de un tirón su vino – Pero, creímos que estaríamos más cómodas de esta manera. Tu compromiso fue muy acelerado ¿Cuánto tiempo llevan saliendo? - No tengo porque responde a eso – le suelto - Solo lo digo porque, apenas hace un par de semanas él permanecía en mi cama – aprieto con más fuerza mi puño – O a veces, yo estaba en su cama en el piso 95 de ese edificio divino que tiene - para este momento quiero vomitar. - Es una mujer casada – señalo - Ese nunca fue un impedimento para él – comenta Sandy – Sicilia, sea lo que sea… no importa como lo veas; él siempre obtiene lo que quiere. - Así es, siempre tan perfecto; tan caballeroso y detallista – miro a la morena mientras habla – Te deslumbra con su comportamiento; habían veces que hasta pensaba que podía leer mi mente, siempre un paso adelante cuando se trataba de cuidarme. - Hasta que se aburrió – termina otra – Y te bota; de un segundo a otro – siento que mi respiración empieza a acelerarse; es como si estuvieran excavando en mi mente, esa es la imagen que tengo de él. - Esto es un circo – digo poniéndome de pie – No se que quieren lograr con todo esto; pero pase lo que pase, es entre él y yo – y tras decir eso, me marcho. - ¡Sicilia! – Hilary me alcanza y se interpone entre la salida y yo - Lo tenias todo planeado ¿verdad? – pregunto - ¿Enserio pensaste que podías humillarme con este patético grupo de chicas? - Ellas solo son una pequeña porción de las chicas de Theo. - No hay chicas de Theo, él no es dueño de nadie. - Como sea – se cruza de brazos – Cuando me enteré de su compromiso, pensé que eras más bonita que yo – me mira con desprecio – Más mujer que yo; pero… apenas eres una patética chica con cuerpo de niña – la observo con total odio – Y quiero decirte que voy a luchar por su amor hasta las ultimas consecuencias; no me importa lo que tenga que hacer para tener de vuelta el amor de Theo Ferith, lo voy a lograr. - Haga lo que se le pegue la gana, SEÑORA – aprieta los labios ante mis palabras – Yo no tengo a nadie a mi lado por la fuerza y tampoco peleo por un hombre; si él quiere estar conmigo, entonces lo hará y si no, pues entonces es todo suyo. Pero por el momento… mírenos ser felices – me marcho del lugar con la frente en alto, pero con mi corazón por el suelo, mis manos tiemblan, pero me niego a que me vean llorar. Será mejor que regrese a casa; tengo mucho en qué pensar.
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