Sus brazos...

1965 Palabras
POV SICI Mi corazón nunca había latido así de fuerte; jamás pensé que este tipo de placer podría existir; pero… lo que acabo de vivir, supera cualquier expectativa que haya tenido en el pasado. - ¿Estas bien? – siento como deposita un beso en mi pecho - Nunca he estado mejor – respondo sonriendo como una tonta. - ¿Puedes aguantar un poco más? – su pregunta me llega como un balde de agua fría – Olvídalo, vamos a dormir – deposita otro beso en mi pecho. - Theo yo… - Tranquila – su voz me transmite calma – Entre la paliza que le diste a esa mujer y el cardio que acabamos de hacer; has tenido suficiente por hoy – Sé que lo dice porque es un caballero, pero no puedo evitar sentir un enorme peso en mi pecho. - Podemos seguir – lo aliento. - Lo haremos – afirma – Mañana – lo siento acomodarse a mi lado y luego me toma por la cintura, pegándome a su cuerpo; recuesto mi cabeza en su pecho desnudo mientras me aprieta en un enorme abrazo – Hablaré con las chicas mañana – me informa – Ellas te llevarán con su Ginecólogo, a menos que tu tengas a alguien – caigo en cuenta que no utilizamos protección ¿o sí? - ¿Usaste protección? – su pecho vibra cuando deja salir una pequeña risa - No – me confirma - Hay condones por todos lados en esta casa ¿y no usamos ninguno? – pregunto sonriendo - Irónico ¿no? – siento como deposita besos en mi coronilla - ¿No te asusta? - Para nada, ¿te imaginas un mini Nopalito? – vuelve a reír – Sería adorable. - Pero… apenas y nos conocemos – pienso - Yo creo que nos llevaremos muy bien en el futuro, de mi parte; ya sea con un mini Nopalito o no; no voy a dejarte ir – me pego más a su cuerpo (como si fuera posible). Estar entre sus brazos, se siente mucho mejor de lo que he leído en los libros; sentir su calor, el latir de su corazón, su aroma, su respiración; todo en él me hace sentir segura y querida. Cierro los ojos con una sonrisa en el rostro, intentando contar los latidos de su corazón hasta que pierdo la consciencia. Me estiro perezosamente en la cama mientras abro los ojos; el techo blanco con esos gravados redondos es lo primero que veo, siento un leve malestar en las piernas cuando me siento sobre la cama; al parecer estoy sola. - ¡Buenos días! – Theo sale de su closet mientras termina de arreglar su corbata; se acerca a la cama y me da un beso rápido – No quise despertarte antes – me informa mientras toma varias carpetas que descansan en su escritorio junto a una enorme ventana. - ¿Ya te vas? - Sì, es tarde – afirma – Ya hablé con las chicas, ellas te llamarán para que puedan verse – se acerca de nuevo a mí. - Mírate, hasta recién despierta te ves hermosa – toma mis labios en un beso más profundo y luego se separa – Nos vemos en la noche – dice saliendo de la habitación. Recuerdo la promesa que hizo hace un par de horas; dijo que lo haríamos de nuevo hoy. Dejo salir un suspiro frustrado y me aventuro hacia la ducha. Al ver mi reflejo en el espejo, maldigo mi suerte por mi complexión débil. Tengo varios moretones en las piernas; más notables que las marcas de las uñas de Carys. Tomo una ducha, regreso a mi habitación para vestirme y bajar a desayunar, aunque por la hora; es casi almuerzo. Salgo al balcón para poder terminar el libro que he dejado de lado desde ayer, intentando relajarme. - ¡Sici! – La voz de Selena me sobresalta y poco después, la veo salir al balcón en donde me encuentro y no viene sola. - Hola – saludo algo sorprendida de verlas a todas aquí. - Lamentamos la interrupción – se disculpa Artemis – Pero tengo las claves de acceso de todas las casas. - Y sí que sabe utilizarlas – dice Suhelem - ¿Te encuentras bien? – pregunta Atena con su vista pegada a los rasguños que tengo en los brazos. - Sì, todo bien – afirmo sonriendo - ¡Pues me alegra! – Selena me toma de la mano y todas entramos de nuevo al departamento - Theo nos pidió un favor – me explica Artemis cuando ya estamos sentadas en la sala con una limonada en la mano (al parecer, es la favorita de Artemis) – Pero queremos saber si tu ya tienes tu médico. - Pues… he visitado a algunos, pero a nadie en especial – afirmo - Entonces es perfecto – afirma Selena – Todas tenemos el mismo médico, así que te aseguramos que es confiable. - Gracias y lamento molestarlas – la verdad es que me apena que sepan de estas cosas, pero parece que ellas se llevan de esta manera; por lo cual debo adaptarme a esto. - La cita es en dos horas ¿vamos? - Claro, solo déjenme tomar mi bolso – pido y después de quince minutos salimos al sótano en donde varios autos están esperando por nosotros - ¿Todas llevaremos autos separados? - pregunto - ¡No! – Eleonor sonríe – Lamentamos tanto alboroto; pero Kaleb no se anda con juegos cuando se trata de Arte – afirma. Todas nos subimos en una camioneta cuyo interior está modificado; es como entrar en una limosina… sin que sea una limosina. Todas nos vemos de frente debido a los sillones distribuidos en cada lado del auto, un enorme hombre va al volante. - Tony – Artemis habla con el chofer - Vamos al Ginecólogo, por favor – pide - A la orden – responde y pone en marcha el vehículo; cuando salimos del edificio, noto a otra camioneta igual frente a nosotros y al girar mi vista hacia atrás, hay otra. - ¿Son guardaespaldas? – pregunto - Sì, cuando salimos todas juntas; todo el equipo de seguridad es obligatorio – comenta Selena – Igual, no te preocupes; te acostumbraras – No, no creo que lo haga. - ¿Y no les molesta? – ellas me observan con una mirada de comprensión. - Al principio sí, pero es mejor estar rodeada de guardias a estar atada en un sótano sin ver la luz del sol – observo a Selena cuando termina esa frase; tengo el leve presentimiento que lo dice por experiencia propia y temo que no ha sido la única. La visita al médico fue más cómoda de lo que recuerdo, gracias a la calidez de las chicas; para cuando salimos, la tarde ya casi se pasa. - ¿Quieres ir a algún otro lugar? – me cuestionan - ¡Al Spa! – responde Suhelem - ¡Sue! – la amonesta Selena – Déjala decidir. - No he estado en ningún Spa; suena divertido. - ¡Genial, te adoro! – dice Suhelem mientras me arrastra de nuevo al auto y pasamos el resto de la tarde en ese lugar, me bañaron en tantos aceites y me hicieron tantos tratamientos que no sé para que son; pero la piel nunca se me vio mejor. Ellas amenan la atmosfera contando cosas vergonzosas de Theo, cosas que guardo en el fondo de mi cerebro para molestarlo después. La experiencia es grata y relajante; nunca había estado así con amigas y todo esto es en verdad lindo. Al terminar con el Spa, nos esperaba una hilera de atuendos. - Elige el que quieras, pero que sea adecuado para un Club – me aconseja Artemis - ¿Iremos a un Club? - Así es; los chicos nos verán allá – afirma sonriendo. No me molesto en preguntar por mi ropa, no con este precioso vestido n***o que ahora mismo voy a probarme. No necesito probar otra cosa, el vestido parece hecho para mí; acentúa cada una de mis curvas. Llegamos pasadas las ocho de la noche al Triunvirato. El club que pertenece a la madre de Theo; ingresamos sin hacer fila y somos inmersas en el lugar lleno de música, luces y personas divirtiéndose. - ¡Están en el segundo piso! – me grita Eleonor para hacerse escuchar sobre la música; por lo cual, me dedico a seguirlas camino a la segunda planta. Veo a los chicos hablando animadamente en unas mesas, cerca del barandal que evita caer al piso de la primera planta. - ¡Mi amor! – Kaleb se abalanza sobre Artemis, devorándola a besos. Las demás saludan a sus esposos de la misma manera; pero Theo se limita a verme desde el barandal en donde se encuentra recostado, con las manos en los bolsillos. Me acerco lentamente a él. - ¿Cómo le haces para verte cada vez más hermosa? – pregunta antes de tomar mi cintura y partirme la boca a besos. - ¿Dónde estaban? – escucho a Cole preguntar - Por allí – le responde su esposa. - ¿Qué importa donde estaban? – dice Archibald – Lo importante es que ya se encuentran aquí – besa de nuevo a Eleonor. - ¿Quieres un trago? – Me ofrece Theo - Gracias – por el olor, sé que es Whisky. Me coloca de frente al barandal del segundo piso mientras él me abraza por la espalda, atrapándome entre el vidrio y su cuerpo. - ¿Te divertiste hoy? – pregunta en mi oído - Sì, las chicas son muy lindas – afirmo - Me alegra – siento como aprieta su agarre de mis caderas y pega mi trasero a su cremallera - ¿Bailamos? – pregunta y empieza a mover nuestros cuerpos de izquierda a derecha, guía mi cadera para no romper nuestro contacto en todo el movimiento; bailamos así durante varios minutos, siento sus manos viajar desde mi cintura hasta mis piernas mientras le da pequeños mordiscos a mi oreja derecha; el baile hace que roce su entrepierna con mi trasero. El calor empieza a emanar de mi cuerpo, el mismo calor que me llevó a su cama anoche - ¿Pensaste que me olvidé de mi promesa? – me susurra – El día aun no se termina – miro a nuestro alrededor, avergonzada; ¡estamos a la vista de todos aquí! - ¿Quieres hacerlo? – pregunta - ¡Contrólate amigo! – grita Khai desde algún lugar tras nosotros. Me separo bruscamente de él. - Voy al tocador – aviso y salgo corriendo escaleras abajo con el rostro caliente debido a la vergüenza y a tener tan cerca el cuerpo de Theo. Me quedo fuera de los sanitario, intentando recuperar la compostura. - ¿Estas bien? – una hermosa mujer se acerca a mí, sus enormes y perfectos ojos me estudian con cuidado. - Sì, gracias… solo… hay mucho calor – le explico. - ¿Segura que solo es eso? - Sì - Te vi con un chico en el segundo piso ¿no intentó propasarse? – me cuestiona - No, no, no – me apresuro a responder – Él es mi prometido – digo sonriendo – Es solo… no estoy acostumbrada a este ambiente. Ella me observa de pies a cabeza y luego me rodea, como si estuviera estudiando un animalito que está a punto de comprar - ¿Qué sucede? – pregunto a la defensiva - ¿Eres Sicilia Giannoli? – pregunta - Sì – la observo con más detenimiento, siento que la he visto en otro lugar - ¿Usted quién es? – ella me sonríe haciendo que se vea más bella con cada segundo que la observo. - Soy Hilary Matt – se presenta…
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR