- - - - - - ELY. —No me habían hablado de este pequeño galán —habla con una sonrisa sin perder de vista a Maxi. —Quería darte la sorpresa, ¿no es la mejor sorpresa de nuestras vidas? —cuestiona mi abuela sonriendo a más no poder. —Por supuesto que lo es, cielo, siento que la felicidad ha regresado a este corazón desolado —su tono está lleno de emoción. —¿Será posible qué? —Titubea moviendo las manos en dirección a mi hijo y de repente soy en centro de atención, todos me miran a la espera de mi respuesta. —Si —le hablo a mi abuela y ella le entrega a mi hijo. —¿Maxi? —cuestiona el señor Joseph levantando su rostro en dirección a mi madre. —Maximiliano —aclara mi madre. —Es un buen nombre —sonríe y acaricia el cabello de mi hijo mientras este lo observa. Permanecen juntos hast

