- - - - - ELY. —¿Te volviste loco? —digo limpiándome las lágrimas, no sé ni siquiera en que estaba pensando cuando decidí hacer lo que Alex me pidió en ese momento. —No, no estoy loco —acaricia mi mejilla—, no podía permitir que ella te siguiera apuntando y amenazando tu vida, debía hacer algo, Becca podía hacerte daño sin ninguna contemplación —mi futuro esposo se sienta y reviso con apuro los lugares donde se ven las manchas de sangre. —No pongas tus manos en ese sitio nena, estás despertándolo —menciona, llena de sorpresa por sus palabras, las cuales, solo él podría decir en un momento así, me vuelvo a verlo y tiene una coqueta sonrisa dibujada en sus labios, por impulso golpeo su brazo y lo abrazo dejando varios besos en sus labios, muero si algo le sucede, siento como sonríe e

