-Dilo, anoche dijimos que nos diríamos todo sin importar qué - la anima poniendo un par de dedos sobre su barbilla escuchando los suspiros de su hija dormida sintiéndose completo al tener a sus dos mujeres cerca dándole paz y tranquilidad pues debe reconocer que no era nada feliz al estar tan distanciado de su mujer aunque ha progresado mucho en su relación con la pequeña Isabel su ego herido necesitaba que de cierta forma su esposa le demostrara la verdad pero ella siempre hizo lo qué él ordenó y esa era su pelea interna al no tener algo que reprocharle pero ahora que lo están intentando nuevamente necesita volver a confiar en ella y para ello debe escucharla. -Pues esa señorita está aquí básicamente porque le atraes no porque quiera cuidar y enseñar a Isabel - se muerde el labio sint

