🔶15: POCA EXPERIENCIA🔶

2937 Palabras
Diego El chico se había desmayado, por lo que terminé de correrme y luego me salí de su interior, fui al baño saqué el condón para desecharlo, luego tomé una toalla y volví a la cama lo volví con cuidado, lo limpié, estaba todo su semen derramado a lo largo de su abdomen, al terminar lo tapé y volví al baño para dejar la toalla. Guarde los juguetes, apague la música que para este momento apenas se escuchaba, me acosté a su lado, quería tener una noche con mucho sexo pero él se había desmayado, había algo que rondaba en mi cabeza, sin embargo se lo preguntaría mañana al despertar, cuando se había desmayado de repente, me asusté profundamente, pensé que le había hecho daño y era por eso pero el solo estaba demasiado cansado, mi noche de sexo estaba frustrada pero eso no era lo más importante, no estaba disgustado por eso si no por lo que había pensado después, había pensado en que podía ir a cualquier lugar a buscar a alguien para saciar mis deseos pero luego me sentí mal por que acababa de follar con él, como si un sentimiento de engañarlo pasara por mi cabeza, era demasiado absurdo, no estábamos en una de esas relaciones a las cuales se les prometía fidelidad, ¿Entonces por qué no solo iba a un club nocturno a satisfacer mis necesidades? Suspiré y miré el chico a mi lado, su respiración era calmada, su boca entreabierta, sus labios rojos, levemente hinchados, su cabello rubio alborotado, tan lindo y llamativo como aquel día en que lo vi por primera vez, me había llamado tanto la atención, su hermosura inigualable, nunca había visto a un chico que me pareciera tan lindo, tierno y descarado a la vez, solo quería follarlo, tenía unas inmensas ganas de hacerlo, sin embargo no contaba con que volvería hacerlo una y otra vez, no podía creer que lleváramos más de un día follando, desde hace años no follaba con alguien más de una noche. Me acerqué más a él acaricié su mejilla. —¿Que tienes que me pareces tan especial? — le pregunté en un susurro sabiendo que no respondería por obvias razones— ¿Por qué hago cosas por ti que nunca había hecho por otras personas? — volví a preguntar, me acerqué a su rostro, en un impulso besé castamente sus labios, estaban secos pero tibios, con ese particular sabor al que siempre sabía su boca, lo atraje a mi cuerpo sintiendo la necesidad de abrazarlo para no soltarlo, me quedé dormido con el suspirando contra mi cuello. ×•×•×•×•×•×•×•×•×•× Al despertar sentí un rico olor a panqueques, abrí los ojos lentamente, encontrándome con su rostro mirándome con una sonrisa y ojos brillantes, al parecer estaba bastante animado, me froté los ojos para luego sonreírle. —Buenos días— hablé soñoliento. —Buenos días para ti también— dijo separándose un poco— eh preparado el desayuno y tenía tanta flojera que decidí traerlo para que lo comamos acostados— dijo sentándose para luego mostrarme una bandeja llena de comida, habían dos pocillos con frutas, yogurt y avena, dos vasos con batido de frutilla y arándanos, su favorito, dos porciones de panqueques con Nutella y una taza de café. —Se ve tan delicioso— contesté embobado— gracias— agradecí empezando a comer, empecé por los panqueques que estaban tan deliciosos. —De nada, espero que lo disfrutes— dijo ganándose a comer frente a mi— y disculpa por lo de anoche. —Tranquilo, lo entiendo, yo debería disculparme a lo mejor fue mucho— reconocí mientras tomaba un poco de batido. —No, si hubiera sido mucho realmente te hubiera pedido que pararas, lo de anoche estuvo fantástico— reconoció— solo estaba muy cansado explicó mientras tomaba un poco del batido y quedaba manchado con este, por lo que me acerqué y limpié la parte superior de sus labios donde se había manchado. —No te disculpes o excuses, todo está bien, no estoy molesto, porque lo que no tienes que disculparte o tratar de recompensarme por ello, aunque realmente agradezco el desayuno, esta delicioso. —Bueno, no lo hice solo por eso, pero me tranquiliza saber que no te sientes molesto por no poder complacerte por completo— respondió un poco cabizbajo. —Oye que te hayas desmayado en el acto no significa que no me hallas complacido, si quería tener más que solo un orgasmo, pero no a costa de ti, también debo asegurarme de que estés bien, no puedo solo pensar en mi— respondí. Él se quedó en silencio mientras comía. —Yo me desmaye porque nunca había intentado algo como eso, porque... en realidad no tengo tanta experiencia como aparento, solo eh estado con dos personas en mi vida, tu y Alexander, aunque aprendí algunas cosas no se todo— respondió sin mirarme un poco avergonzado, sonreí. —Ya lo sospechaba, solo quería confirmarlo— dije recordando que esa era la duda que había tenido toda la noche. —¿Eso no te molesta? — preguntó. —No, claro que no— en realidad es genial, no sabes cuantas cosas quiero enseñarte, no lo dije, pero lo haría. Seguimos comiendo, luego dejamos la bandeja en el suelo y nos acostamos un rato mientras hablábamos de diferentes cosas. —¿Oye a propósito, no deberías estar vistiéndote para ir a la universidad? — pregunté. —No quiero ir hoy, qué tal si salimos y la pasamos bien— propuso. —Está bien, que quieres hacer— pregunté. —Primero quedémonos acostados un rato, luego podemos salir al cine y ver una película, almorzar, ir a la playa, pasear por el parque, tomar helado, también quiero ir a una tienda debo comprar regalos, para mi sobrino, esta de cumpleaños, el fin de semana y voy a viajar a Canadá— dijo emocionado. —¿Viajaras? ¿Este fin de semana? — pregunté. —Si, ayer por la mañana hablamos, hemos quedado en que viajaría para el cumpleaños de mi sobrino y ellos viajarían para mi cumpleaños por lo que tengo que viajar el viernes por la tarde— respondió. —¿No es un poco apresurado? faltan unos días para que sea viernes— pregunté. —No, de hecho, mi hermano ya me compró pasajes, solo tengo que viajar— respondí entusiasmado. —Bien, podemos quedarnos un rato más acostados y luego nos arreglamos para salir— dije antes de tapar su hombro descubierto. Estaba de lado por lo que Sander descaradamente se volvió quedando de espaldas hacia mí, estiró su trasero hasta hacerlo chocar con mi m*****o, empezó a moverse y restregarse contra el hasta tenerlo completamente duro, todavía estaba desnudo por lo que este estaba buscando su entrada entre sus nalgas, tomé su cintura y no permití que se alejara, tomé un condón del velador y lo coloque rápidamente, abrí sus nalgas y me alineé hasta estar dentro de él, cuando estuve por completo aferre mi brazo a su abdomen y coloqué mi rostro en su cuello. —¿Esto es lo que querías? — pregunté jadeante mientras empezaba a moverme de atrás hacia adelante. —Si, lo quiero muy duro— respondió apretando mi brazo en su cintura y abdomen. —Ohh y lo tendrás— respondí embistiéndolo tan profundo como pude. —Ahh—gimió. ×•×•×•×•×•×•×•×•× —Creo que deberíamos dejar de besarnos y ver la película— sugirió entre besos. —Vamos sé que quieres continuar, además podríamos hacer más que esto, todos están gritando, nadie se daría cuenta— propuse en un susurro cerca de su cuello. —Está bien, pero quiero hacerlo yo, voy a darte una mamada, pero tendrás que ver la película mientras lo hago— dijo empezándose a deslizar del asiento hasta tocar el suelo. —Bien— respondí. Al estar frente a mí de rodillas no pude evitar ponerme más duro, era tan excitante, en cualquier momento alguien nos podía ver. Desabrocho mi pantalón y luego tomo mi chaqueta y la puso sobre su cabeza, sentí su aliento sobre la puta, me estremecía, fije la vista en la pantalla sin embargo no paraba de jadear, él estaba pasando su lengua lentamente desquiciándome en el acto, solo quería que metiera su boca tan profundo como fuera posible, pero dejaría que se tomara su tiempo, mientras trataba de concentrarme en la horrible película de terror. Y como si me hubiera leído la mente empezó a bajar por toda mi longitud, haciéndome gemir, por suerte no se había escuchado con los gritos de miedo de los demás, no pude evitar llevar mis manos a su cabeza tapada con la chaqueta negra y de repente cuando había bajado por completo empezó a subir y bajar rápidamente, estaba matándome, cerré los ojos y tiré la cabeza hacia atrás mientras que seguía colocando mis manos sobre su cabeza, él tenía sus manos agarrando mi camisa. Podía escuchar a pesar de la bulla los sonidos de su boca atragantándose con mi miembro ×•×•×•×•×•×•×•×•× —Las fresas están deliciosas— dijo mientras comía el postre. Realmente estaban ricas, pero prefería las frambuesas. —Lo están— sin embargo, le di la razón— ¿Que sigue después de almorzar? — pregunté olvidando nuestro plan inicial. —Ir a la playa— respondió. Luego de terminar de comer el postre tomamos un taxi que nos llevara a la playa, nos pusimos los trajes de baño que habíamos comprado después de salir de la película y fuimos al agua. Él empezó a tirarme agua y claramente yo también le tiré, luego lo subí a mi espalda y nadé con él, el agua estaba un poco helada, por lo que salimos del agua y nos tendimos en las toallas que también habíamos comprado entre otras cosas. Tomamos sol un rato, estaba disfrutando el sol con los ojos cerrados, cuando sentí que alguien me tapaba el sol, abrí los ojos. —Hola! Soy Sandra, ¿Puedes darme tu número? Me pareces bastante atractivo como para salir un día de estos— dijo seductoramente, tenía un lindo cuerpo, buenas curvas tal vez antes me la hubiera follado, pero ciertamente no me interesaba tanto. —Lo siento Sandra, pero no creo que a mi chico le agrade que te de mi número o que salgamos— respondí utilizando a Sander para excusarme, a lo cual ambos me miraron sorprendidos, creo que Sander por haberlo llamado "mi chico" y Sandra porque no creyó que me gustaran los hombres. —Oh lo siento yo, no pe- pensé que... mejor me voy— dijo llevándose muy avergonzada. —¿Por qué le dijiste que era tu chico? — preguntó un poco exaltado mientras se sentaba para verme mejor. —Solo quería sacarla de encima— respondí sin tomarle importancia mientras volvía a cerrar los ojos. —Podrías haberle dicho la verdad y ya— respondió un poco molesto. —Sabes que en el fondo te gustó que te llamará "mi chico"— dije sonriendo todavía con los ojos cerrados. —No! —Si! —No! —Si —No y no, no soy tu chico y nunca lo seré, aunque pudiera— dijo volviendo a recostarse de mal humor. Me reí por su infantil actitud, generalmente se comportaba siempre descarado y eso, pero ahora me estaba dando a demostrar su faceta dulce e infantil, lo que me parecía gracioso. ×•×•×•×•×•×•×•×•× —¿Me podrías enseñar algo de tu idioma? — preguntó de repente mientras caminábamos por el parque. —Mmmm... Bien repite conmigo, Sono molto selvaggio, soprattutto a letto— dije sonriendo, esperando su reacción cuando supiera que significaba estaba muy seguro de que me daría un golpe o se enorgullecería de sí mismo. —Sono molto selvaggio, soprattutto a letto— repitió lentamente después de mi— ¿ahora dime que dije? — preguntó orgulloso de sí mismo por pronunciarlo lo más correcto que pudo. —Tu dijiste "Soy muy salvaje, especialmente en la cama"— expliqué mordiendo mi labio, era una muy cierta verdad lo sabía mejor que nadie. —Ohh lo crees? — preguntó un poco tímido. —Si que lo eres— dije mirándolo con deseo. —Es mejor que sigamos caminando o podríamos hacer algo indebido en la calle— dijo pasando por mi lado mientras se mordía el labio, entonces lo quede mirando, el caminaba al frente, su trasero rebotaba al dar cada paso, sus caderas contorneadas me volvían un poco loco y aún más ese top que descubría un poco su estómago. No a todos los hombres se les veía bien, pero a él se le veía fantástico, caminé hasta alcanzarlo por qué su belleza me estaba embelesado demás, al llegar tomé su cintura tapando parte de ella, no podía dejar que cualquiera pensara que podía tomar su cuerpo. Bueno eso fue muy posesivo, pero no podía evitarlo y eso me frustraba, es que su cuerpo era tan fantástico que cualquiera se sentiría atraído por él, nunca lo había visto con un top por lo que hoy estaba realmente caliente. Caminamos un rato y luego decidimos sentarnos en el pasto a tomar helado, había un sol muy fuerte por lo que estábamos cerca de un árbol para que nos llegará la sombra. —¿En cuánto terminé lo que tenemos básicamente volverás a Italia? — preguntó desviando la mirada mientras lamia su helado. —Básicamente, tengo que volver, debo hacer cargo de la empresa con mi hermano, se está haciendo difícil el estar aquí— dije pensando en todos los clientes que llamaban a diario para tener informes de sus empresas y demás, porque solo trabajaba en la empresa de mi hermano, sino que también me encargaba de administrar la parte financiera de los negocios que tenía mi hermano con otros socios. —Ahh —¿Estas triste por qué piensas que si esto termina no volveremos a vernos? — pregunté sonriendo levemente. —No! Solo pienso en que... Bueno si tal vez un poco, dijiste que seguiríamos siendo amigos si esto terminaba, pero no creo que sea tan así— dijo bajando la vista. —Pensé que te podrías feliz si un día decidiera solo irme— dije refiriéndome a la actitud que tenía al principio de conocernos. —Antes tal vez, ahora creo que podrías ser un buen amigo— dijo con sinceridad. —Entonces cumpliré con lo que te dije, tal vez no nos veamos muy a menudo, pero te aseguro que hablaremos, además puedes pedirme ayuda con trabajos o cuando tengas una duda, recuerda que estudiamos lo mismo— hablé mientras tomaba de mi helado que empezaba a derretirse. —Eso estaría bien— sin embargo, seguía pensativo y desganado. —¿Qué es lo que te pasa que te tiene de esa manera? Desde ayer que te noto así— dije con sinceridad. —Nada— dijo para luego levantarse y volver a caminar por el parque. ×•×•×•×•×•×•×•× —¿No sé qué comprarle? ¿Tienes alguna idea de que podría comprar? — preguntó mientras veía diferentes juguetes. —¿Cuantos años tiene? — pregunté mientras veía otros juguetes. —Tiene 4 va a cumplir 5— dijo mirándome para ver qué decía. —Creo... Que podríamos comprar autos en miniatura, también uno de esos dinosaurios que suenan y tienes alas— dije viendo el juguete hasta a mí me había parecido lindo. —¿Y si no le gusta? — preguntó frustrado— ¿Qué pasa si me odia por tosa la vida? No quiero ser un mal tío— dijo un poco angustiado. —No lo eres y no lo serás, en caso de que no le guste, solo invitarlo a una tienda se juguetes y compra lo que le guste y... Eso, a los niños les encantan los dulces, cuando vallas a darle el regalo compra un chocolate, en caso de que no le guste el regalo verá el chocolate y no te odiara— traté de consolarlo. —Si, creo que tienes razón, gracias— dijo para después abrazarme, me quedé un poco sorprendido, él tenía sus brazos en mi cuello, fue un abrazo corto— creo que me ayudaste a calmar los nervios, ciertamente hace mucho que no lo veo se puede decir que 2 años y no creo que me recuerde— dijo con pena. —Él lo hará y si no lo hace encárgate de crearle el mejor recuerdo para que nunca se le olvide que tiene un tío muy genial— dije revolviendo su cabello. —Bien entonces compremos ese dinosaurio y autos— dijo tomando el juguete, buscamos el otro de auto miniatura hasta que lo encontramos, luego fuimos a pagar y salimos. —Deberíamos envolverlo en papel de regalo— dije caminando por la calle para ver dónde podíamos encontrar el papel. —Si, debiésemos ir a una papelería. No pudimos encontrar bolsas de regalo o sobre hechos por lo que compramos un pliego de papel de regalo y al llegar a la casa empezamos a envolverlos como pudimos, para suerte de nosotros no habían quedado tan feos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR