Título: "Pueden evitar que gente muera por mi culpa".
Personaje: Steve Rogers/Capitán América.
Partes: 1/1.
Lenguaje: Joven/Adulto.
Advertencia: Excaces de amor y Civil War xD
Dedicación: Posssss... ¡¡AL TEAMIRONMAN!! ¿Irónico, no?
*
- New York... Washington D.C... Sokovia...Málaga... Lagos... - frunzo el ceño con ligero dolor de conciencia, haciendo que Steve pida detener el video.
.
Todos quedamos solos en la sala... luego de que Ross nos comentara primeramente lo que sería el Tratado de Sokovia, no pude continuar prestando atención a lo que decía el Secretario de Estado.
- Hey, ____, ____ - murmura Wanda a mi lado, chasqueando los dedos frente a mi -. ¿Tú que dices?
- Yo firmaré - respondo inmediatamente, todos giran su vista a mi, sorprendidos por la inmediata respuesta y de forma tan firme.
- ¿Estás segura? No pareciste pensarlo demasiado... - la voz de Steve me llama la atención, su ceño está fruncido.
- Primero: No es necesario pensarlo, Steve, al menos no para mi; Segundo: Si lo pensé, desde que dio la primera idea general del tratado... - digo mirándolo fijamente, apoyando mis codos sobre la mesa.
- Entonces estas con ellos
- Estoy con la seguridad de la gente que intentamos salvar. Yo firmaré el tratado.
.
- ¿En verdad firmarás? - pregunta Steve recargado en el umbral de la puerta. Asiento guardando un par de cosas para el viaje a Viena para firmar el tratado - ¿Por qué?
- Porque lo creo correcto.
- ¿Tony te pagó? - comenta arqueando una ceja, suelto una risita.
- Sabes que no soy fácil de chantajear, mucho menos con dinero, Steve. Y tú sabes eso mas que nadie - comento con una sonrisa terminando de guardar las cosas en mi bolso.
- Pero quieren controlarnos. ¿Crees que debamos ser privados de la libertad de salvar gente?
- Según nuestro nombre, la vengamos... y es mas bien una libertad bajo palabra. Además, la causa de la libertad se convierte en burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutarla.
- ¿Tan a favor estás?
- Si, necesitamos control. Necesito control. Tengo poder sobre la sangre, Steve... si yo me llego a alterar por x motivo, de nuevo, morirá gente... - siento mis ojos cristalizarse solo de recordar la última vez que no pude controlarme - Si nosotros no podemos auto-controlarnos, ellos si pueden. Pueden evitar que gente muera por mi culpa. Y es lo único que necesito para vivir en paz... - me interrumpe en pleno discurso.
- ¿Y yo?
Sip. Aunque no lo parezca ahorita somos pareja. Pero la situación merita seriedad, sepan comprender.
- En paz conmigo misma, cariño - ruedo los ojos -. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, ¿lo olvidas? Y nosotros nos estamos olvidando un poco de ello...
- Eso no es cierto.
- No del todo, pero quiero que cuando actuemos para salvar la tierra, las personas de dicho lugar salgan con vida de allí, y la sangre dentro de sus cuerpos - termino de guardar todo y me cuelgo el bolso al hombro. Paso junto a Steve besando su mejilla, lo miro por unos segundos antes de soltar un suspiro -. Espero verte en Viena - murmuro para seguir caminando
.
Los cuatro se encuentran inmoviles con mis manos extendidas hacia ellos: T'Challa, Sam... Bucky y... Steve.
- ¿Por qué todo lo tienen que resolver de este modo? - suspiro frustrada, manteniendolos así hasta que llegue Rhodes - Persecuciones, golpes, disparos, mas golpes, destrucción de autos, etc... ¿la diplomacia existe, saben?
- Si, y al parecer dicha diplomacia se llama Tratado de Sokovia - dice Sam con sorna, pero sonrío en respuesta.
- De echo si y deberían firmarlo - respondo y miro a Steve por unos momentos, hasta que siento el brazo metálico de War Machine en mi hombro.
.
- ¿En verdad creen que lo que hacen es correcto? - pregunto sentándome junto a Steve, mientras vemos como preparan todo para la sesión de "psicología" de Bucky.
- ¿Y tú? - contraataca Sam.
- Yo no acabo de ser arrestada, Wilson - respondo rodando los ojos -. Ustedes si. Por amor al cielo, solo ustedes pasan de héroes a ser arrestados en un día.
- Tú nos interceptaste.
- Antes de que comentan una locura - me giro a Steve con una expresión algo cohibida -. ¿Por qué no me dijiste? ¿Desde cuándo actúas en la clandestinidad conmigo?
- Porque firmaste.
- ¡Porque no quiero hacer daño, Steve! - mis ojos se cristalizan. Cuando un sonido de alerta suena en toda la instalación.
- Escapó.
.
Suspiro frustrada, sentándome en el piso del quinjet, oyendo como todos pelean entre si en las por el comunicador. ¿Es qué es la única manera que tienen de resolver las cosas?
- A ver, ¿alguien de nuestro lado que esconda una extraordinaria y fantástica habilidad que quiera revelar? Se aceptan sugerencias... - luego de unos segundos que nadie dice nada vuelve a hablar - ¿No? Okay... Eh... ____... - comenta Tony - Tenemos un problema... un pequeño GRAN problema. ¿Bajarías a darnos una de tus lindas manitas? - pide y ruedo los ojos comenzando a salir del quinjet - Nat te cubre dentro.
¡¡WOA!!
- Pudiste haber omitido el "pequeño" y me dabas una mejor idea del problema que tenías, Anthony - comento extendiendo mis manos a Ant-Big-Man. Apodo malo, pero no tuve tiempo de pensarlo.
- Si, bueno... ¿Nos das una mano? Y no te distraigas con las pompis de tu novio, por favor.
- ¿Qué pompis, Tony? No estoy al tanto de eso... - comento comenzando a controlar a Ant-Big-Man. Pero un golpe en las manos por parte de Sam que pasó volando me distrae y termino controlandolo a él y lanzandolo contra una pared - ¡Dios! Hace tiempo que quería hacer eso - digo volviendo a mi trabajo con el insecto. Pero una embestida de Steve, quedando el sobre mi, me vuelve a sacar de concentración... pero un brazo metalico me jala liberándome y sosteniéndome en el aire -. Adiós cariño - digo lanzando un beso a Steve mientras Tony se eleva.
- ¿Qué parte de "no te distraigas" cortó el comunicador? ¿La de no, cierto?
- Sip, efectivamente esa - respondo siguiendo con mi trabajo logrando neutralizar a la hormiga, volviéndola de a poco a su tamaño normal, casi aplastando al arácnido adolescente que nos acompaña, si no fuese porque logró c******e a tiempo, solo haciendo que la mano gigante lo golpeara - Suéltame, Tony - dicho esto me suelta y caigo sobre la cabeza de la hormiga. Voy saltando hasta aterrizar limpiamente en el piso, al mismo tiempo que termina de achicarse.
Vemos el quinjet sobrevolar nuestras cabezas. Inmediatamente Rhodey y Tony van tras el con Sam tras ellos. Maldigo y usando mi poder logro elevarme a mi misma e ir tras ellos. Esto dolía un poco, por lo que preferiría no hacerlo, pero ni modo.
Logro sobrepasar a Sam cuando un rayo pasa rozándolo a él la espalda y a mi un costando impactando en Rhodes.
- ¿____?
- No puedo la armadura lo impide, hay que alcanzarlo - digo y los tres intentamos alcanzar el cuerpo en caída libre de Rhodes.
.
Tony había llegado... bueno, no... T'Challa nos... bueno, me llamó para ir y traer a Tony de Siberia, moribundo, con la armadura desconectada y con el escudo de Steve en las manos. Instintivamente, cuando llegué dónde él y vi el escudo en el piso (junto con el brazo de Bucky), abrí los ojos como platos aterrorizada... no por pensar que Tony los hubiera matado (él no podía moverse por la armadura)... pero cuando Tony dijo "Se fueron" suspire aliviada.
En el camino a la base de los Vengadores, Tony explicó lo que ocurrió ahí.
Un poco tiempo después, llega un paquete para Tony, entregado por un cartero anciano que lo llamó Stank... con una carta y un teléfono enviados por Steve. La cual no me molesté en leer, tenía otra cosa más importante que hacer.
Ahora me encontraba escabullida en una misión personal, en la cual no tuve que poner tanto empeño (en si, era algo obvio dónde estaban)... mi ceño estaba, fruncido, con los brazos cruzados, junto a la puerta.
En cuanto esta se abre, quedo oculta con ella. Por lo que él no me nota, pero cuando llega mas o menos al centro de la habitación cierro la puerta.
- Steve, cariño - digo con una sonrisa amplia.