DEREK —Vaya, esto sí que es una sorpresa, Señor Smith —musita aquel hombre de mediana edad mirándome con una ceja arqueada, pero lo cierto era que rostro me indicaba todo lo contrario, que en realidad sí esperaba verme de pie fuera de su puerta, lo cual había activado todas mis alarmas. Él sabía algo y yo tenía que descubrir de qué se trataba. —Me alegra sorprenderlo, Detective Mason —finjo demencia y sonrío como si nada extraño estuviera ocurriendo—, he venido porque espero pueda ayudarme con algo. —Claro, adelante. El hombre se hace a un lado y camina hacia el interior de su oficina, por lo que lo sigo de cerca y cierro la puerta tras de mí. Observo el lugar y me parece bastante descuidado, con papeles esparcidos por todos lados, e incluso con basura de envoltorios de comida rápid

