—Kilian, tengo una duda. —Dime. —¿Quién era, Zac? Y ¿por qué me secuestro? —Lo contrató Linet, tú padre le dió su contacto para que la ayudara. —De nuevo él. Asintiendo mientras la ayudaba a volver a la cama, Kilian prosiguió contando lo que sabía. —Linet tenía planeado hacerte daño, tu padre tenía planeado usarte como moneda de cambio para poder salir de prisión. En el bello rostro de Amaya, ya no había sorpresa ni desilusión había conocido la versión más oscura de su padre, ahora no le sorprendía nada sobre él. —Lo que no estuvo en sus manos fue que Zac se interesara en ti y no te entregara a ellos. Cada uno de ellos tenía sus propios planes. —Zac, me pensaba sacar del país. —Jamás lo volverás a ver. Kilian abrazaba a su esposa, por ahora no le importaba nada más que estar

