Energía Espectro I

1137 Palabras
Ken y compañía tras recorrer la calle principal de la ciudad terminaron por llegar a la imponente torre que vieron antes. La misma parecía hecha de un material parecido a las rocas, aunque era de color blanco. Esta estaba rodeada por un gran muro del mismo color de la torre, el muro era unido por una especie de portón hecho de barrotes de hierro, parecido a la reja de una celda vista en un calabozo. A cada lado había dos hombres que vestían igual, un abrigo n***o abotonado en el cuello y pantalones del mismo color, zapatos elegantes y un cinturón del cual colgaban sus espadas. Larry miró la torre de arriba abajo y soltó un silbido―Increíble ¿Cuántos pisos tiene? ―preguntó. ―Siete pisos, señor―dijo uno de los hombres. ― ¡Que alto! ―dijo y siguió subiendo la mirada, de pronto vio como los rayos del sol se reflejaban en lo alto―Eso en la cima es…―intentaba adivinar. ―Cristal, las paredes del último piso están hechas de cristal transparente―reveló uno de los hombres. ― ¿Paredes de cristal? ¿Cómo el castillo de Nyevad? ―preguntó Sasha. El hombre negó con la cabeza y luego habló―Ese castillo está hecho de hielo, el material de la cima de la torre es como el vidrio―reveló el hombre despertando la duda en todos. ― ¿Vidrio? ―se preguntó Larry. ―Eso es…es parecido a la punta de los postes de hierro que vimos por las calles―añadió Ken. ―Oh, te refieres a las lámparas, pues si, se puede decir que es parecido―dijo el hombre dejando en las mismas a todos. De pronto Samos comenzó a reír y todos le miraron. ―Oh, perdón, perdón. Es solo que, es increíble ver lo adelantados que están a nosotros―dijo el anciano y todos se miraron entre sí. ―Si, en efecto, nuestra sociedad esta tecnológicamente más avanzada que la de Gneithe―confirmó el hombre. ―Ya basta de pregunta chicos, no lo entenderíamos, aunque quisiéramos, de momento concentrémonos en lo que vinimos a hacer―dijo y todos asintieron―Bueno jóvenes―dijo refiriéndose a los dos hombres― ¿Es aquí donde viven los encargados de este lugar, ¿verdad?  ―preguntó. ―Sí, este es el pilar de los cielos, residencia de la familia real de Ariun―dijo apuntando el lugar con la mano―Ustedes son los visitantes de Gneithe ¿Verdad? ―preguntó y todos asintieron―Perfecto, el rey les está esperando en lo más alto, entren y allí encontraran a alguien que los guie―habló y luego colocó su mano sobre el portón, y tras soltar un brillo este comenzó a moverse hacia a un lado dejando a todos sorprendidos―Adelante―dijo una vez la puerta estaba abierta. ― ¡Espera, espera, espera! ―repetía Larry al ver lo sucedido― ¿¡Qué fue eso!?―decía impaciente. ― ¿Eso? Bueno, es solo un nivel avanzado del dominio del poder elemental roca, el cual te permite crear y controlar derivados de la misma, como el acero―explicó el hombre―Aunque yo solo llegue al punto de dar órdenes simples, no pude ir más allá―confesó. ― ¿Poder elemental roca? ―preguntó Sasha. El hombre nervioso comenzó a rascar su nuca―No pierdan el tiempo con explicaciones, el rey les explicara todo―dijo y todos asintieron y atravesaron la entrada hacia el interior de los muros. ―Vaya que no saben nada―dijo el otro hombre. ―Sí, no puedo creer que ese sea el nivel de los protectores―decía mientras los veía caminar hacia la entrada de la torre.   Una vez frente a la entrada del pilar de los cielos se toparon con una especie de puerta rocosa, Larry se acercó y puso sus manos sobre ella―No abre―de pronto se escuchó un temblor y la puerta comenzó a hundirse en el suelo dejando la entrada libre. Lo primero que vieron en el interior fue a una chica vestida con un vestido de una sola pieza color n***o y encima usaba un delantal blanco. ―Bienvenidos―saludó la joven con una sonrisa. Era joven y tenía el cabello color rojizo y ojos color café, piel blanca y era un poco más baja que Sasha. ―Una sirvienta―comentó Sasha y todos la miraron. La chica asintió y luego habló―Así es, síganme por favor―dijo y les dio la espalda avanzando al frente. ― (Es hermosa) ―dijo Larry entre sí. La planta baja en la que se encontraban estaba llena de muebles de madera con cojines color rojo, el piso estaba completamente cubierto por una alfombra color rojo, las paredes del interior eran de color celeste y en ella había un gran número de pinturas, en las paredes de los laterales contaban con un par de ventanas cerradas y cubiertas por cortinas blancas. En medio del techo colgaba una especie de candelabro como el que verías en un castillo, solo que en lugar de velas tenía un gran número de estos objetos a los que el hombre de la puerta había llamado “lámparas” ―Esta es la sala de espera de los invitados―comentó la joven y todos miraron a sus alrededores maravillados. Entonces los guío hasta unas escaleras de madera―Por aquí―dijo señalándoles el camino y procedió a subir por las escaleras. Cuando llegaron al primer piso encontraron una gran mesa de “cristal” en medio de la habitación, rodeado de un gran número de sillas, del techo también colgaba un candelabro y las paredes también estaban cubiertas de cuadros. La diferencia con el piso anterior es que en este había hermosas plantas en masetas en algunas partes de la sala―Esto…―se preguntaba Sasha. ―Esta es la sala de reuniones con las familias nobles―explicó la chica―Ahora sigamos―dijo guiándolos al siguiente piso. Este no era más que una concina, aunque una muy elegante, cacerolas y ollas de acero, hornos, cestas y sacos cubiertas de todo tipo de alimentos y un gran número de cocineros preparándose para empezar con sus labores, los cuales saludaron al grupo y estos devolvieron el saludo, aun asombrados por el lugar. Llegaron al siguiente piso y vieron una larga mesa de madera en forma rectangular, con sillas también hechas de madera. Había estantes repletos de platos y cubiertos de tipos―El comedor―comentó Sasha y la chica asintió. Continuaron y llegaron al siguiente piso, este estaba conformado por un pasillo y cinco puertas a cada lado. 
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