Después del trabajo me marché directamente a casa de Garret, Paula McDermott se hallaba dirigiendo la renovación de alguna parte de la casa y Garret decía que necesitaba mi ayuda para soportarla. Me reí cuando me lo dijo, menudo dos estaban hechos. -¿Qué te parece? Garret la miró. -Tal cual lo esperaba. Paula puso los ojos en blanco. -Claro, como el gruñón que eres no me has dejado mucha alternativa. -No quería ninguna alternativa. Esta perfecto tal cual lo quería. -Bueno, de todas formas, he hecho un buen trabajo. -Eso no te lo voy a discutir. Mi cabeza iba de un lado para otro mirándolos a los dos. -¿No se cansáis? -¿De qué? -me preguntó Garret. -De ser tan vosotros el uno con el otro. Ambos me miraron como si me hubiese salido otra cabeza. Estaba claro que era algo que h

