Me terminé de poner los zapatos y me eché un rápido vistazo al espejo. Me había puesto mi camisa favorita de color gris y unos pantalones negros con unas sandalias de tacón. Me atusé un poco el pelo con las manos y salí pitando al trabajo. Quería llegar antes que Garret, porque siempre se quejaba de mí, por llegar justa de tiempo al trabajo, quería darle en las narices y aparecer antes para sorprenderle, pero cuando llegué él ya se hallaba en su despacho moviéndose por el, hablando por el móvil. Me vio en lo que cruzaba el tramo del ascensor hasta llegar a mi mesa, le saludé con la mano y él me sonrió abiertamente. Me acomodé en mi silla de escritorio, y encendí el ordenador. Me agaché para sacar mi agenda del cajón y cuando me incorporé Garret estaba parado al otro extremo de mi mesa.

