Me reí cuando Garret me tiró a la cama, me aparté el pelo y me incorporé en los codos. Garret se estaba quitando la camisa. -No sabes cuanto he ansiado hoy este momento -tiró la camisa al suelo, acto seguido empezó a desabrocharse los pantalones mientras se quitaba al mismo tiempo los zapatos. Me mordí el labio, empapándome de su belleza, era tan irresistible, que se me caía la baba. Garret sonreía. -¿Te gusta lo que ves? -Mucho. -¿Tanto? -Sí. -Ya veo -me agarró por los tobillos y me quitó los tacones. - Me gustan mucho, pero no lo vamos a necesitar. -los tiró al suelo, haciéndolos sonar, luego se inclinó sobre la cama y me desabrochó el pantalón, tirando de él, deslizándolos por mis piernas. -Tienes unas piernas maravillosas, Alyssa -me dejó un suave beso en uno de los muslos.

