Estaba recostada con Tim en el gimnasio para bebés jugueteando con él. Simplemente yo estaba enamorada de él, ser tía era lo mejor del mundo, podía consentir a Timmy y juguetear con él todo lo que quisiera, pero apenas se ponía de cansón, se lo devolvía a Sophia. Todos los fines de semana iba al apartamento de mi hermana junto a mi padre (si él no tenía partido con los muchachos) y ambos nos dedicábamos a hacerle cariñitos a Tim, sobre todo mi padre, que para él era una especie de terapia pasar tiempo con su nieto. -Bueno Bella, ya has pasado mucho tiempo con él, es mi turno – escuché la voz de Klay. Rodé los ojos, se me olvidaba por un momento que Tim tenía más tíos – ten un poco de consideración, en unas horas debo estar en el aeropuerto, mañana tenemos partido contra el Palace. -Ni lo

