En 1940. Las explosiones de granadas, sonidos de disparos, y vuelo de aviones se escuchaban bastante cerca. Ken Adams abría levemente sus ojos para ver c*******s totalmente hinchados flotando junto a él en un lago repleto de flores que caían de los árboles, la voz de algunos alemanes acercándose le dejo bien en claro que debía fingir que estaba muerto si quería salir vivo de allí, así que cerró sus ojos mientras los nazis pasaban por la orilla de ese lago. Su vida dependía de no moverse, no respirar, no abrir los ojos. En su mente el único pensamiento que había era para preguntarse por sus compañeros esperando sinceramente que estuvieran bien, y que nada malo les hubiese pasado. Las voces de los alemanes dejaba de escucharse en la lejanía, eso indicaba que se habían ido, por ende tenía op

