Narra Christian
Me moví sobre el colchón con cuidado de no despertar a Ana. Llevaba despierto desde las cinco de la mañana y aún no había conseguido volver a dormir. Decidí entonces,salir a correr. Levanté mi trasero de la cama tratando de no hacer ruido y busqué en el armario mi ropa deportiva. Me vestí rápidamente para luego dirigirme a la puerta no sin antes mirar por última vez a mi novia,quien dormía como un Ángel.
-¿escapando del diablo,Chris?- me preguntó Scott,que salía de su habitación.
-nop,solo voy a correr- dije.
Me observó de pies a cabeza- ya veo
-tú también deberías hacer ejercicio- miré su creciente barriga.
Sonrió- oh no te preocupes,yo corro
-¡dios Scott!- exclamé al darme cuenta a que se refería.
Rió- hasta luego corredor- se despidió y volvió a su habitación.
Bajé las escaleras y me encontré con los padres de Anabel en la sala. Diablos ¿acaso no puedo salir sin que alguien me vea?
-buen día Christian- saludó mi suegra con una taza de te en la mano.
-buenos días- le sonreí- ¿podría decirle a Ana que salí?
-claro
-gracias- caminé hasta la puerta y la abrí. Una vez fuera de la casa me coloqué los auriculares y le di play al reproductor de música.
Ya había corrido seis cuadras para cuando mis músculos empezaron a doler. Caminé hasta llegar a un pequeño parque y estire mis músculos. Mientras estiraba una pierna, una mujer se acercó a mí. Al principio no le presté atención pero cuando mis ojos se encontraron con los de ella, dejé de respirar.
-Alaska..- susurré, ella asintió- no, tu estas...- negué con la cabeza, voltee y comencé a caminar.
-¿muerta?- habló y me detuve-Chris no lo estoy y nunca lo estuve
Me debo estar volviendo loco..Sí, eso es.
-Chris...- me llamó.
La miré- escucha esto..es muy loco ¿vale?- seguí caminando con mil sentimientos,que creí haber sepultado, golpeándome.
-Christian- tomó mi brazo y mis ojos enfrentaron los suyos- entiendo como te sientes pero..
-espera ¿entiendes como me siento?- la interrumpí, había cierta ironía en mi voz. Alaska no respondió- nada me hirió más que saber que estabas muerta, Alaska
Recuerdo ese día como si fuera hoy y cuanto lloré. Por dos años no permití enamorarme de otra mujer, hasta que llego Anabel. Ana..tengo que volver.
-yo..no creí que..- se interrumpió, sin saber que decir.
-si, lo supuse- me solté de su agarre- y si creíste que iba a correr a tus brazos después de verte con vida, estas muy equivocada
Sonrió- esa chica ¿como se llama? Anabel, parece que logró reemplazarme- abrí la boca para decir algo pero se adelantó- exacto,te estuve siguiendo. Recuerdo haberme cruzado con ella en la universidad
Mis ojos se abrieron como platos ¿qué?
-tranquilo no le dije nada pero ella creyó saber quien era solo por unos segundos- mi cara se descompuso,no por favor- solo quiero hablar,Chris.
-lo siento,debo volver a casa. No quiero preocupar a mi novia- dije, sus ojos mostraban el dolor que le había causado aquella palabra,novia. Le di la espalda- nunca nadie podrá reemplazarte Alaska- esta vez si me marché y sin mirar atrás.
Estaba llegando a la casa de Ana cuando, mi hermana mayor, Mia se cruzó en mi camino.
-hermanito- sonrió.
-Mia- dije sorprendido- ¿cuándo llegaste?
-ayer.. ¿podemos hablar?- preguntó seria. Asenti.
Mamá y Lottie no estaban en casa,Mia se sentó en el sofá y yo me quedé parado frente a ella con los brazos cruzados.
-¿de que quieres hablar?- le pregunté al ver que no soltaba una sola palabra.
Suspiró- sabes que ella era mi amiga ¿verdad?- pestañe varias veces sin saber a quién se refería- yo era la única que sabía de su secreto. Y ahora regresó por ti.
-ya- dije y caminé hacia la puerta,no voy a quedarme aquí para esto.
-Christian..
-Mia no quiero hablar de ella- abrí la puerta y fui a la casa de Ana.
Toqué timbre y mi hermosa novia abrió la puerta,como en los viejos tiempos.
Sonrió -¿si?- Tenía una camiseta negra adidas, unos leggins y el cabello suelto.
-busco a mi chica ¿sabe dónde está?- pregunté amablemente.
-no,pero puede pasar si quiere y buscarla- me guiño un ojo y se hizo a un lado para que pudiera pasar. Entré y automáticamente la tomé de la cintura depositando un beso en sus labios.
-Christian- colocó sus manos en mis hombros.
-¿si?- dije sin soltarla aún.
Sonrió- ¿recuerdas que es lo que más detesto cuando vienes de hacer ejercicio?
Ops..
-claro- respondí,conteniedo mis ganas de reír por lo que pensaba hacer- ¿me extrañaste?
Asintió- mucho
Sonreí diabólicamente e hice lo que mas odia,que la abrace cuando estoy sudado.
-¡Christian!- se quejó al mismo tiempo que trataba librarse de mí.
Reí leve- lo siento,no pude contenerme- besé su cuello y la solté.
-¿tienes planes para hoy?- pasó un mechón de cabello detrás de su oreja izquierda.
-sip
-oh
-lo siento baby- arrugó el entrecejo al escuchar "baby"
Suspiró- bien,haré una piyamada con mis sobrinas- sus ojos se iluminaron,adora a sus sobrinas tanto como si fueran sus propias hijas.
-y yo iré a darme un baño,puedes acompañarme si quieres- sonreí alzando ambas cejas.
-me encantaría- Scott irrumpió en la sala imitando a su hermana.
Ana rodó los ojos- idiota
-lamento decirte esto Scott..- fingi estar apenado-..pero no eres mi tipo
-dios- cubrió su boca con su mano derecha ocultando su sonrisa- acabas de romperme el..- Ana interrumpió.
-son un par de idiotas...idiotas- dijo,Scott y yo echamos a reír- Christian ve a darte un baño y tú llama a mis sobrinas- ordenó.
Ambos bajamos la cabeza y dijimos al unísono "si mamá". Por el rabillo del ojo pude ver su sonrisa pero trató de ocultarla oliendo su cabello.
***
Al salir del baño le mandé un mensaje a mis dos amigos diciendoles que nos encontraríamos en el bar que quedaba frente a nuestra antigua escuela. Dejé el móvil sobre la cama y comencé a vestirme.
Desde arriba podía escuchar las risas de Maryse e Isabel,mis sobrinas. Sonreí al imaginar qué cosas estaría haciendo Ana para provocar sus risas.
-..y esta es de cuando fuimos a ver nemo- dijo enseñandoles la foto desde la computadora.
-¿por qué se vistió de niña?- preguntó Maryse.
-bueno..había perdido una apuesta conmigo- sonrió.
-esto es humillante- habló Scott a mi lado,observando la escena.
-todos tenemos un pasado..oscuro
-¿ese es el tío Christian?- Isabel se acercó más a la pantalla,Maryse rió.
-¿no es adorable?- observó ella la foto y sentí mi cara arder. ¿Cómo es que había conseguido esa foto?
Scott puso su mano en mi hombro- ¿qué decías sobre el pasado..?
-señoritas- entré al living.
-¡Christian!- saltaron las dos y me abrazaron- ¿puedes vestirte de bebé para jugar con nosotras?- escuché la risita de mi novia.
-en este momento no- le sonreí a las dos- ¿cómo conseguiste esa foto?
Ana sonrió- Lottie
Rodé los ojos- debí imaginarlo
-tío ¿quieres venir al parque con nosotras?- me preguntó Maryse.
-sip
-pensé que tenías "planes"- hizo las comillas con sus dedos.
Miré a mis dos sobrinas- ¿pueden dejarme a solas con su Tia? Creo que está enojada- susurré. Ambas rieron bajito se fueron a la cocina.
-no estoy enojada- se levantó del sofá.
-hm..-me acerqué a ella del modo en que la pongo nerviosa- ¿segura?- dije casi sobre su boca.
Tragó saliva- muy segura
-okay- me alejé dejándola desconcertada- voy por las niñas- di la vuelta pero me detuvo tomándome de la mano. Giré mi rostro y estampó sus labios en los míos al mismo tiempo que rodeaba mi cintura con sus brazos.
-me gusta cuando tomas la iniciativa- dije con una sonrisa de oreja a oreja. Un leve rubor cubrió sus mejillas.
-que asco- dijo Maryse al pie de la escalera con su padre.
-lo mismo digo- concordó Scott,le tapó con sus manos las orejas a su hija- se siente una extraña tensión s****l en el aire,ya saben
-¡Scott!- Ana lo fulminó con la mirada y este rió- ¿listas?- miró a Maryse y a Isabel que recién descendía los escalones.
-sii- dijeron ambas.
-perfecto- se separó de mí y tomó de la mano a sus sobrinas,luego miró a Scott con cara de pocos amigos- tú también vienes
-pero..- fue interrumpido por su madre ¿seguía aquí? Creí que se había marchado.
-te recuerdo que eres el padre y sólo las ves los fines de semana- dijo ella con una media sonrisa.
-vale- cogió en brazos a Isabel- no tenía ganas de salir eso es todo- explicó mirando a su madre.
-diviertanse- dijo antes de volver de donde salió.
-voy por el auto- anuncié saliendo de la casa.