Capitulo 6

1646 Palabras
-¡Slow hands!- cantaron mis sobrinas. -Like sweart dripping down our dirty laundry..no, no chance..- canté. Christian conduce mientras voy cantando con mis sobrinas a todo pulmón, Slow hands. Scott viaja en el asiento trasero con sus dos hijas, cubriendose los oídos. -¡Christian has algo!- exclamó. -Lo siento Scott pero la última vez que hice algo dormí en el sofá -¿tan malo fue?- preguntó y sonreí. Christian me miró y luego volvió los ojos a la carretera, sonriendo- créeme, lo fue -exagerado- dije en medio de una tos fingida. Recuerdo ese día. ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Salí del baño con la toalla en la cabeza y mi celular en la mano, escuchando música. Just hold on comenzó a sonar, cogí el cepillo y empecé a cantar sin importarme si lo hacía bien o no. -¡Darling just hold on..!- salté sobre el colchón y luego bajé mientras seguía cantando. -¡Ana deja de cantar, intento trabajar!- gritó Chris desde abajo. Seguí cantando. Caminé como si estuviera en un video clip mientras seguía cantando. De repente la música dejó de sonar, observé donde había dejado mi móvil y lo vi a Christian. -asi está mejor- sonrió aliviado y sentí mi cara arder. -¡Christian!- dije y él caminó lentamemte a la puerta- te golpearé -en la cara no- dijo este y corrió. Obviamente fui tras él. Llegué a la sala, Christian estaba detrás del sofa cubriendose con un cojín la cara. -no es para tanto, solo es una canción -otro punto menos Smith- dije- sabes más que nadie que odio lo que acabaste de hacer- le quité el cojín de la cara. -necesitaba concentrarme..- lo interrumpi. -dormirás en el living- sonreí. -¡qué!- me miró incrédulo- ¿todo esto por una simple canción? No puedes ser más exagerada..- rodó los ojos y con un rápido movimiento me tiró al sofa y se colocó sobre mí. -Chris..- me besó. -dormiré en el living..contigo- dijo volviendome a besar. ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Después de cantar las tres canciones que siguieron en la radio, las cuales fueron una tortura para mi hermano, llegamos al parque de atracciones. Maryse e Isabelle salieron corriendo y se mezclaron entre la multitud mientras que Scott corría tras ellas. -ven conmigo- Christian me cogió de la mano y me arrastró al único juego al que le tenía terror, la montaña rusa. -no no no- comencé a decir cuando miró de la montaña a mí con una sonrisa- sabes que le tengo terror a esa cosa Rodó los ojos- vamos es solo una montaña rusa, un carro que sube y baja- explicó con aire despreocupado. Crucé los brazos sobre mi pecho- perfecto entonces, ve tú -vale lo intenté por las buenas..- dijo y me cargó sobre su hombro. Comenzó a caminar y yo no intenté salir de su agarre, sabía que era inútil. -Christian- me queje- prefiero que me arrojes al lago antes de subirme ahí y tener un colapso nervioso -extrañas el lago ¿eh?- comentó divertido. Suspiré- ¿por qué no ir a otro juego? O..¿por qué no subirte sólo? -porque no sería lo mismo sin ti- dijo y sentí mi corazón acelerarse. -eso no justifica el que no podamos ir a otro juego -tienes razón- me bajó al suelo- lástima que ya nos toca- sonrió. Giré y estábamos segundos en la fila ¿cuándo habíamos avanzado tan rápido? ¿cómo no me di cuenta? -siguiente- dijo una mujer de cabello azul. Christian colocó una mano en la parte baja de mi espalda y me tiró hacia adelante para que subiera al carro. Mis piernas estaban entumecidas y sentí que todo rastro de color había abandonado mi cara. Logré sentarme y me coloqué el cinturón, Christian ya estaba listo y se lo veía bien a diferencia de mí, que parecía que estaba a punto de vomitar. -Ana mirame- me pidió y lo hice- todo va a estar b.. -¿qué pasa si se rompe algún tramo? ¿o si nos quedamos paramos en lo alto de la montaña?- mi voz teñida de pánico. Sonrió y cogió mi mano- ¿te he dicho que tienes unos bonitos ojos? -no intentes distraerme -no lo hago, solo te estoy diciendo que tienes unos bonitos ojos y cada vez que los miro veo a la mujer de la cual me enamoré y me enamoro todos los días- dijo serio y sentí un cosquilleo en mi estómago y no sé si es por lo que acaba decir o porque el carro está empezando a subir. -Christian este no es el momento de ser romántico- su expresión cambió a una de dolor y me arrepentí de haber sido tan dura- lo siento no quise ser tan... -no importa- me interrumpió y miró al frente. Su mano ya no estaba en la mía. La cagaste Ana..y mucho. Seguiamos subiendo cada más y más, miré atrás y observé a las distiantas personas. Algunos chicos habían comenzado a gritar, otros esperaban con ansias la caída y otros reían al ver el pánico en sus amigos, hasta una pareja se reía del sufrimiento de la otra. El carro se detuvo en el punto máximo de la montaña, desde arriba todo se veía diminuto y daba un poco de vértigo. Voy a morir..Observé a Christian y para mi sorpresa, sus ojos estaban en mí. Bien, si voy a morir de un colapso nervioso (exagero, lo se) al menos debo arreglar esto. -Chris..- fui interrumpida por mi propio grito cuando el carro bajó repentinamente por la pendiente a toda velocidad. El viento azotaba mi rostro, podía oir los gritos de los demás pasajeros y hasta el de Christian, quien había levantado los brazos. El carro seguía subiendo y bajando, a veces lento y a veces rápido, y yo sentía el corazón en la boca. El último tramo daba vueltas en espiral y agradecí no haber comido nada, en especial cuando algunos comenzaron a vomitar. Lentamente el carro se fue deteniendo, bajamos y caminamos en silencio hasta llegar a un puesto de peluches. Observé a mi novio que tenía la mirada perdida, seguramente sumergido en sus pensamientos, dolido aún por mis palabras. La culpa hizo presencia en mi pecho y decidí arreglarlo. Saqué mi teléfono y le envie un mensaje a Scott. Yo: ¿Dónde están? Scott: en las tazas giratorias, voy a vomitar. Rodé los ojos y escribí. Yo: necesito tu ayuda Scott: ahora ¿que hiciste hermanita? ¿Cómo puede escribir mientras da vueltas? Yo: dije algo que no debía y Christian se ofendió y ahora intento arreglarlo Lo imaginé poniendo los ojos en blanco al leer mi mensaje. Scott: conozco el plan, dile que venga a buscarnos y nosotros lo distraeremos Guardé mi teléfono y miré a Christian. -¿crees que puedas ayudar a Scott a encontrar a las niñas?- pregunté- está en las tazas giratorias- asintió y marchó a toda prisa. Suspiré. Vaya, si que está molesto y algo dolido. Me acerqué al puesto de peluches para competir por uno de ellos, un corazón que decía "love you". Le pagué al hombre y este me dio tres pelotitas de pin pong las cuales tenía que meter en un vaso. Arroje las primeras dos pelotitas las cuales entraron con éxito. Repetí la acción con la tercera pero esta pasó de su objetivo y cayó al piso. No obtuve el premio mayor pero el hombre me dio un panda mediano como premio consuelo. Fui a las tazas giratorias, con el peluche tras mi espalda, divise a mi hermano riendo y sacandole fotos a sus hijas con Christian en un taza, mientras esta giraba sin parar y ellos reían. Fue lo más hermoso que nunca había visto. Christian riendo con las niñas y por un momento me lo imaginé con nuestros hijos. La idea me llenó de ternura. -eres cruel hermanita- dijo Scott a mi lado. -cruel es bueno- bromee y él me miró sin comprender- olvidalo -¡tía, Maryse va a vomitar!- dijo Isabelle corriendo hacia mí. -oh dios..- observé a Maryse que se agarraba la panza y estaba más pálida que un vampiro. Comencé a ir hacia ella pero Scott me detuvo. -yo me encargo, mientras tanto..- me señaló con la cabeza a Christian. Asenti y caminé hacia donde él se encontraba, sentado en la taza giratoria. -no vas a vomitar ¿o si?- dije para romper el hielo. Negó con la cabeza. Me senté a su lado, conciente de que el juego comenzaría de nuevo- lo siento, tú estabas expresandome tus sentimientos como siempre haces y yo lo arruine- sus ojos azules encontraron los mios- soy conciente de que no siempre te digo lo que siento, asi que antes de que esta cosa comience a girar lo diré...- apreté el panda que aún seguía tras mi espalda- me vuelves loca cada segundo que paso contigo y haces que cada día valga la pena. Amo tu sonrisa, tus gestos cuando estas concentrado en algo y ni siquiera sabes que estoy ahí, observandote. Amo tu risa y la forma en la que me besas, apasionado y lento, con desesperación y lujuria, haciendo vibrar mi cuerpo con cada toque tuyo. Pero más aún amo tus ojos en los cuales me perdí la primera vez que te vi, los cuales reflejan al chico adolescente del cual me enamoré y sigo enamorada Le enseñé el peluche que traía escondido- no es un corazón pero..- colocó su mano en mi nuca y me besó lento. -debo decir que tus discursos me superan- sonrió y cogió el panda- ¿lo ganaste para mí?- asenti- dormiré con el cuando me mandes al sofa, espero que no estes celosa Sonreí- siempre y cuando guardes lo mejor para mí -siempre lo hago- besó la comisura de mi boca y la taza comenzó a girar. -aquí vamos..- dije rezando por salir viva de ahí. Christian rió y pasó su brazo sobre mis hombros.
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