Narra Vanessa. Abdiel regresó a la hacienda tres días después, me dijo que había tenido que encargarse de otros asuntos, no me quiso decir de que se trataba. Después de mí jornada laboral, caminé hacia la hacienda a verlo. Me había hecho mucha falta estar con él en estos días. Caminé por el campo mientas el sol se terminaba de ocultar, pero una sensación de ser observada me invadió, volteé hacia todos lados, pero no encontré a nadie, a esa hora todos estaban sus chozas descansando. Sacudí la cabeza mentalmente para olvidarme de eso, seguí caminando hasta ingresar a la casa grande por la cocina, dónde doña Tomasa la cocinera se encontraba. —Niña Vanessa, que bueno verla—dijo alegremente. —Hola, Tomasa ¿Cómo ha estado?—le pregunté respetuosamente por su edad. —Bien niña—respondió mientra

