••• DANTE ••• ─ ¿No te parece que estás exagerando, hijo? ─ Cuestiona Diana, mi madre, por milésima vez con un dejo de desdén en su tono de voz. ─ Ya deja de cuestionar las acciones de nuestro hijo, mujer. ─ Y quien sale a mi favor es Tadeo, mi padre. ─ Él es lo suficientemente maduro y responsable para administrar su dinero. Deberías confiar en él... ─ El problema aquí no es que desconfíe de sus capacidades... ─ Claro que no, madre. ─ La interrumpo, fastidiado ya de que cuestione el modo en que "derrocho" mi dinero. ─ El problema aquí es que no quieres que done el dinero ahorrado durante todo el año. Porque lo que en realidad deseas es que esa suma exorbitante vaya a parar a tu cuenta bancaria. No puedo evitar que mi tono de voz salga ronco y acusatorio al alterarme. Con mi madre es

