••• EMMA ••• Desde que era pequeña supe y he sido testigo de cuán luchadora y batalladora era mi madre. Y lo sigue siendo, sin lugar a dudas. La he visto trabajar de sol a sol para que no me faltara nada y, sobretodo, aún lograba reservar un par de horas todos los días para pasar el rato conmigo. Y nunca me faltó nada, ni siquiera su atención y cariño. La vi enfermarse y aún así levantarse para cumplir sus labores domésticas, así como no faltar a su empleo que, dicho sea de paso, eran como dos o tres, a los que asistía puntual y alternativamente. La vi sudar, lastimarse, pasar frío e inclusive, hambre, pero jamás, nunca la he visto renunciar ni echarse para atrás. Siempre fue obstinada, caradura, independiente. Aún sin haber dormido siquiera cinco minutos, se las arreglaba para ayudarme

