La enana continúa anotando en su libreta, parece raro que sea tan femenina después de que la vi, patear el trasero de un hombre dos veces más grande que ella.
Chasqueo mis dedos y hago desaparecer su mochila. Espero pacientemente a que me pregunte donde la puse, pero no sucede, está en el plan de ignorarme y lo hace perfectamente.
Me levanto del asiento y espero que haga cualquier movimiento, pero nada. ¿En serio? ¡Puede ignorarme tan bien!
Aleteo mis alas para irme y veo como se asoma una sonrisa en sus labios.
Así que no soy tan fácil de ignorar después de todo.
Salgo de la sala llena de humanos. Unos tienen un aroma horripilante. Padre quiere darme una lección, ya lo entendí muy bien
Vuelo alrededor de la universidad y veo como los plumas blancas van detrás de sus humanos.
¡En serio me veo tan patético, detrás de esa enana!
Aterrizo en un techo y miro el reloj, aún faltan cuatro horas más para que la humana almuerce - giro los ojos-
Chasqueo mis dedos y el manual aparece en mis manos, necesito aprender algo, aunque me aburra leer. No sé cómo responder ante los posibles conflictos que puedan aparecer con la humana.
He perdido cuatro horas de mi vida, tratando de entender este estúpido manual. La solución de todo, es mandar un mensaje a Padre, ¿preguntarán cómo? Pues hay que pedirlo en oración y después de eso. Mira como puedes solucionarlo.
¡Es todo! - para qué inventaron esta estupidez -
Me levanto y tomo mi tenedor para volar.
Busco a la enana por toda la universidad, pero no la encuentro, donde te metiste pequeña Paloma negra.
Uno de los plumas blancas me avisa que se fue. Pero acaso no entiende que tengo que estar pegado al trasero de ella. Me va a envejecer aunque tenga mil siglos encima.
La busco en el ring de boxeo, a ella le gusta eso, entonces puede ser que esté allí.
Uno de los ángeles me dice que la vio entrar cuando le pregunto.
La busco por todas partes, pero no la encuentro.
¡Donde estás pequeña diablilla!
Termino yendo al baño y está allí, ¡¡¡¡hablando con un caído!!!!
- ¿Qué haces? Le pregunto al maldito caído / cuando voy a dejar de maldecir/
- ¿Es tu guardián? / Le pregunta a la enana, ignorándome por completo y ella asiente con la cabeza/
Claro, si puede ver ángeles, también puede ver a los demás. La gran pregunta es ¿Por qué?
- ¡Lárgate guardiancito! - me dice el caído y le sonrió-
Ok, los ángeles caídos son oscuros y malvados, en alguna parte de mi existencia fui uno de ellos. Pero busque mi redención, no quería ser parte de la maldad ni quería vivir en el infierno. Por eso limpio la mierda de Padre, para tratar de ser un plumas blancas y volver a mi antigua y fabulosa vida.
- Aléjate de la enana, está bajo mi protección - le digo, muy tranquilo y pausadamente, por si no lo entiende.
- ¡Aléjame! - me dice y saca su pecho como si fuera un gallo de pelea-
Estoy por responder cuando la enana empieza a quitarse la ropa.
- ¿Pero qué estás haciendo? - le digo y me quito la chaqueta para tratar de cubrirla-
- Tengo que entrenar y como no me dejaste sacar mi ropa deportiva - levanta los hombros- te dije que iba a hacerlo sin ropa - maldita sea -
Chasqueo mis dedos y aparece la ropa deportiva de la enana.
- ¡Lárgate! - le digo al caído, esto no me está gustando para nada- lárgate, ahora mismo - mis ojos se tornan de rojos por la rabia que acabo de sentir, al saber que están viendo a la enana desnuda-
El caído levanta las manos y con una sonrisa en el rostro sale volando con sus pequeñas alas negras
Me volteo para mirar a la enana y deja caer mi chaqueta, ¡acaso no conoce el pudor la pequeña enana!
- ¿Qué haces? - le digo cuando la veo acercarse -
Pone las manos en mis hombros y me pide que me acerque a ella, como si fuera un hechizo, lo hago sin preguntar y besa mi mejilla.
- Gracias - después de todo conoce los modales-
Se gira y me deja ver su perfecto trasero redondo en las malditas bragas rojas que trae.
Me quedo hipnotizado mirándola, se agacha y baja las bragas muy lentamente, puedo ver su centro desde esta posición y mi polla palpita, de nuevo. Sé muy bien lo que quiero. Deseo hundirme en ella y hacerla temblar de placer. Pero mis alas, mi vida eterna.
Me giro y salgo volando. No me puedo permitir desearla. Es una pequeña humana con una flexibilidad tremenda, un coño rosado y la piel más tersa que he visto.
Sael, pero que haces. No puedes pensar en ella. No así, eres su guardián / me repito una y otra vez/
Saber que está luchando con un ser más grande que ella y que no tiene bragas, me enciende de gran manera.
Mi jodida cabeza no puede sacarse eso de los pensamientos, pero no voy a calmar a Padre. Firme un jodido contrato y no puedo permitir echar a perder mi eternidad. No por una humana.
Rondo el ring de boxeo, pero no encuentro a la enana, tiene que estar en las jodidas duchas y mi parte pervertida, esa que me tiene con el color n***o en mis alas. Me hace caminar hasta allá, solo quiero verla y quizá tocarme un poco.
Llego a las duchas y entro donde dice mujeres. Como lo imagine hay una ducha echando vapor.
La escucho cantando y me acerco a ella, solo para asegurarme que está bien y esa agua caliente no va a matarla. Soy su guardián, después de todo.
La enana sonríe cuando mi cabeza se asoma.
- sabía que vendrías - Me dice y sonrío, es demasiado maliciosa para mi mala suerte-
Tiene un maldito m*****o pegado al vidrio de la pared y una de sus manos está jugando con su centro. ¿No tiene miedo de que la escuchen?
Me recuesto en una de las paredes de ese baño, y extiendo un aura para encerrar el sonido. Ventajas de un ángel.
Y espero que el show comience.