Después de aquel día tan triste para mí, donde al fin había logrado desahogar en parte mi dolor, había llegado la hora de enfrentarme a la familia Ananda, pues yo no les había dado ni una explicación de mi desaparición del día anterior, donde no había llegado ni al almuerzo ni a la cena, temía realmente que Daya estuviera enojada conmigo y que ocupara como excusa mi falta y me echara de una vez de su casa, esa mañana Daya no había ni siquiera golpeado la puerta de mi habitación para que me levantara, podía imaginar ya su rabia conmigo, tal vez pensaría que ella tenia la razón y que yo si era una de esas chicas libertinas que ella tanto detestaba, y que se había equivocado en confiar en Amit, así que me arregle un poco, tratando de disimular la hinchazón que aún tenía en mis ojos y con muc

