Fue una muy grata sorpresa que fuera George el invitado tan especial y tan misterioso de esa noche, cuando lo vi le dedique una de mis más sinceras sonrisas cuando se acercó a saludarme. _Rossana ¿Cómo estás? _ me dijo dándome un ligero beso en la mejilla. _muy bien George, gracias me da gusto verte aquí. _Te vez muy hermosa esta noche_ me alago tímidamente. _Tú también estas muy guapo_ respondí encontrándome de cara con una gran sonrisa de satisfacción en la cara de Daya, creo que ya lo había entendido todo y descubierto sus verdaderas intenciones para esa cena. Me causo bastante gracia descubrir las intenciones de Daya, me pareció hasta casi maternal, fue como ver a mi madre buscándome novio, al parecer se había hecho todo un plan para nosotros, pero ni se imaginaba ella que tener

