El hombre del pueblo que buscó a José Luis Arroyo, fue a la reunión que él le convocó, pero se hizo acompañar por dos de sus compañeros de trabajo y el millonario no pudo hacerle nada, solo le dio dinero para que se regresara, sin mediar palabra con él. Sin embargo, el hombre, luego de tomar el sobre que le extendió Arroyo y contar los billetes, pensó que ese dinero no sería suficiente para salvar a su Luisa, así que decidió quedarse un tiempo más en Madrid e intentar un segundo encuentro con Arroyo. Paralelamente, Joaquino tenía una reunión con un cliente, que extrañamente lo citó en un bar del centro, algo que no fue de su agrado, pero luego de discutirlo con el hombre este le dijo que el asunto a tratar era tan delicado que necesitaba un sito discreto y donde no pudiera ser reconocid

