Al salir del ascensor, se encontró con su directora de Recursos Humanos y vale decir que, además, era una amiga muy cercana de Eva Recio; entró tras él a su oficina y cruzándose de brazos le espetó: –Fui notificada de una nueva contratación y me extraña mucho, porque no hubo ningún proceso de preselección, es más, ni siquiera tengo informe de que se haya generado alguna necesidad de personal en el taller de confección; tampoco he recibido la aplicación de la nueva persona y menos la hoja de vida que me permita verificar su aptitud para el cargo; en todo caso si te saltaste todo el protocolo que con tanto cuidado hemos establecido, ¿podrías al menos mostrarme el contrato que firmó donde se establezcan sus condiciones laborales y que nos proteja de cualquier posible demanda? –En primera in

