CAPITULO 15

1157 Palabras
— “¿Jonathan? ¿Pero qué haces aquí, a esta hora? ¿Estaba alucinado? ¿Talle mis ojos para confirmar que no estaba viendo mal, suspire, era real, ¡él estaba aquí? — “he venido a visitarte, baja, tengo que mostrarte algo” ¿Venía a mostrarme algo? Quera era lo que quería mostrarme, ¿y como diablos iba a bajar sin que nadie se diera cuenta? Bajar por la ventana era imposible, estaba en un sedo piso, tenia que salir por la puerta de la cocina. — “espera un segundo, ya bajo.” Me puse una bata encima y peine un poco de mi cabello, antes de salir de la habitación arregle mi cabello, intente hacer que mis pisadas no se escucharan iba excelente, ya casi llegaba a la puerta, se me había dificultado porque no había luz, pero no me podía dar el lujo de prender una vela, al salir respire el aire puro y vi lo hermosa que era la noche en esta época, corrí rápidamente al lugar donde estaba Jonathan, al encontrarlo mi corazón palpito, y mis nervios aumentaron, nunca había sentido esto, tal vez la sensación de peligro me hacía sentirme así, después de todo cada vez que hacía algo prohibido todos mis sentidos se encendían, era por eso que mis manos temblaban y mi corazón latía rápidamente la adrenalina corría por todo mi cuerpo. — “¿pero qué haces aquí?” — “¿Qué que hago aquí? Pues visitarte, eso está claro.” Dijo con una sonrisa pícara, sentí mis mejillas arder, me era difícil procesar que un rey me estuviera visitando a esta hora, cuando, no tenia que hacerlo, él era de la realeza, nunca había tenido que perseguir a alguien, Jonathan se acercó a mí dando pasos lentos, realmente la noche le favorecía y su atuendo no hacía más que favorecerle, al llegar a mi tomo mi cintura y me beso, sus labios sabían realmente bien y por supuesto como siempre era un deleite besarlo. — “estuve todo el día deseando por esto.” Dijo susurrando en mi oreja mientras bajaba por mi cuello a mi clavícula depositando besos, y aun que me gustaría que fueros más allá, moría de curiosidad por saber cuál era el lugar que deseaba mostrarme. — “espera un momento, podremos continuar luego.” Pase mi mano por su rostro, realmente era alto, me sacaba por lo menos uno o dos cabezas, este se separó, y tomo mi mano. — “Tendremos que subirnos al carruaje primero.” Que no podía hacer eso, si el vejete se daba cuenta de que no estaba podría mandarme a la iglesia de inmediato, solté la mano de Jonathan. — “no poder irme, lo siento, pero si mi padre se da cuenta tendré demasiados problemas.” — “no te preocupes no pasará nada, juro que estaremos de regreso dos horas antes del amanecer, ¿vamos?, juro que valdrá la pena.” Mordí mis labios, indecisa, tenía miedo, por un lado, realmente deseaba ir con él, sin embargo ¿y si mi padre despertaba? Mire a Jonathan su mirada anhelante me derrumbo, realmente no podía resistirme a él, suspire y tome su mano nuevamente, redundando nuestra caminata. — “juro que no te arrepentirás, al lugar donde te llevo era mi lugar favorito, mi padre siempre me lleva a mirar las estrellas, bueno antes de fallecer.” Sonreí, y al llegar al carruaje, me subí con su ayuda, al subirnos comenzamos a hablar, hablamos durante todo el viaje no páramos de reírnos, durante ese viaje de media hora descubrí muchas cosas, y me solté, nunca había hablado con nadie en tanto tiempo, realmente había descubierto muchas cosas durante ese corto viaje, Jonathan podía llegar a ser bastante sarcástico, sin embargo era un sarcasmo bastante agradable, estaba mezclado con bromas, además había descubierto que este podía llegar a ser bastante seductor, en cada momento del viaje no dejo de seducirme, además encontré que con las demás personas era bastante reservado, eso de alguna manera me hacía sentir especial. — “listo llegamos” Jonathan me ayudo a bajar, al bajar me encontré con un panorama bastante agradable, estábamos en una montaña donde había una manta extendida en el piso, en ella había una diferente tabla de queso y frutas, además de vinos. — “esto es… hermoso” — “te dije que no te iba a arrepentir” Jonathan colocó una mano en mi espalda baja y caminamos hasta sentarnos en la manta, todo era tan hermoso, pero no sabía con qué intención me había traído aquí, aún me costaba confiar en las personas. — “¿Por qué estoy aquí? ¿No lo entiendo porque eres así?” Jonathan sonrió dulcemente, mientras tomaba mis manos entre las suyas. — “es bastante simple la verdad, señorita Sarah, usted me gusta, y quiero gustarle” Su confesión me dejaba una sensación un poco extraña, pero aparte de la sensación me dejaba con miles de preguntas, la principal era ¿Por qué le gustaba? No lo entendía como podía gustarle, solo habíamos hablado unas cuantas veces y habíamos tenido sexo, pero más haya no entendía por qué le gustaría a alguien que no me conoce bien. — “eso es imposible, no entiendo por qué te gusto… apenas nos conocemos” — “eso es correcto, pero es algo raro, tal vez te suene un poco loco, pero desde, el momento en que te conocí sentí una atracción ha ido en aumento desde el primer momento, eres fascínate, eres valiente, decidida, tu forma de hablar y ser es realmente cautivadora, me gustas porque eres tú, y estoy seguro de que eres mi destino.” Las palabras de Jonathan me hacían sentir bien, sin embargo, eso era tan irreal, sonaban como palabrerías baratas, sin embargo, no lo eran, en cada palabra que él decía parecía haber una sinceridad arrolladora. — “yo… es una confesión hermosa, pero me es difícil imaginar, lo siento” — “no tienes que disculparte, no importa que no me crees, yo solo lo demostraré y estoy seguro de que, aunque pase el tiempo mis sentimientos no cambiaran.” Suspire y simplemente le sonreí, tome su mano entre las mías y cambie de tema, comencé a preguntarle que le gustaba y que no, si le gustaba su vida, algunas cosas para conocerlo que mejor, él siempre respondía con sinceridad, había notado que él era bastante sincero y que cada vez que decía algo que no le gustaba fruncía el ceño, era algo bastante tierno de ver, al terminar la comida nos acostamos en la manta, abrazados mientras veíamos las estrellas, era un momento bastante mágico, nunca pensé que en algún momento estaría en una situación, de estas como de película, de alguna manera me daba bastaste miedo cerrar los ojos y que al abrilos todo fuera un sueño.  
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