En este momento me sentía sumamente cómoda, el calor de mi cuerpo era confortable, abrí mis ojos perezosamente, al abrirlos me encontré con la penetrante mirada de Jonathan. —“por fin despiertas, llevamos mucho rato durmiendo” Dijo con una sonrisa encantadora, le devolví la sonrisa mientras bostezaba realmente había dormido bien, y al parecer a Jonathan también le había sentado de maravilla, su rostro se notaba mucho mejor, las ojeras que azotaban su rostro, ya no estaban. Ahora que me daba cuenta Jonathan y yo nos encontrábamos muy juntos, nuestras piernas estaban entrelazadas y este me abrazaba por la cintura, era cómodo estar así. —“¿Qué tal dormiste?” —“excelente, hace mucho que ni dormía tan bien, la verdad es que estos días no he podido dormir bien, es realmente un milagro, gra

