El cielo sobre la mansión Ivanov estaba gris, cargado de nubes pesadas que amenazaban con una tormenta invernal. Era el último día de los Brown y Moretti en Moscú, y la despedida se sentía inevitable, cargada de emociones contenidas y promesas a futuro. Nyx y Valentina estaban de pie en la entrada principal de la imponente mansión, rodeadas de sus familiares que habían viajado para la boda. A pesar de las sonrisas y las palabras cálidas, el aire estaba impregnado de melancolía. Michele fue el primero en acercarse a Nyx. Su rostro, habitualmente impenetrable, mostraba un atisbo de ternura mientras la tomaba por los hombros con cuidado. Nyx alzó la mirada hacia él, sintiendo el peso de su presencia protectora. Michele, con una mezcla de seriedad y calidez, inclinó la cabeza y depositó un b

