VENUS Después de comprar la ropa que necesitábamos y de tener que soportar que cada vez que entrabamos a una tienda nueva las dependientas y las clientas se la pasaban coqueteándole a Ángel decidimos ir a comprar comida y productos de higiene personal a un supermercado cercano. Por cierto, los niños compraron un montón de juguetes y de peluches, la gran mayoría de estos peluches eran para Irina. En el supermercado compramos comida para poder estar en la isla por seis meses sin tener que venir a la ciudad. ¿Ya que no adivinan que fue lo que paso cuando Ángel entro en el supermercado? Pues sí. Volvió a pasar lo mismo que en el centro comercial, otra vez las cajeras y las clientas se lo comían con los ojos y aprovechaban cualquier momento para coquetearle, pero Ángel las ignoraba por comple

