+ Waaaooo, fue tan rápido el viaje a casa que ni cuenta me di. —Gracias, Ryan. Fue una noche maravillosa —le dije con una sonrisa sincera. Él me devolvió la sonrisa, con ese brillo en sus ojos que tanto me desconcertaba. —Cuando quieras repetirlo, ya sabes dónde encontrarme —me guiñó un ojo, y mi corazón dio un pequeño salto. Me despedí y, mientras me alejaba, pensé en todo lo que había pasado. Fue liberador y, por un rato, sentí que realmente podía escapar de todos mis problemas. Sin embargo, esa paz duró solo un instante, porque cuando levanté la vista, vi dos figuras familiares en la puerta de mi casa. Me detuve en seco al reconocer a mi madre y a mi tía Odessa. ¿Se supone que mi madre se iría? ¿Será que todos siguen en casa? Dios, espero que mi hermana si se haya ido, la verdad

