
La pequeña Jemma de siete años corría en el patío trasero de la casa de su amigo Maxwell. Se conocían desde siempre, o al menos eso decían los dos. Mientras jugaban con la pequeña perrita que acaban de rescatar, podían escuchar a sus padres hablar de sus mascotas anteriores y el como las amaban.
-¿Que es amor?
Pregunto Jemma al aire al no poder reconocer la palabra, su amigo Max la miro sin darle mucha importancia.
-Jemma, amor es lo cuando tu le robas el chocolate a Max y aun así el sigue dejándolo en el mismo lugar para ti por que sabe lo mucho que te gustan.
Dijo la abuela que recién había salido de la casa con una silla. Ahora 10 años después aquellos chicos que compartían hasta lo mas mínimo se estaban gritando a todo pulmón antes de llegar al colegio por el hecho de que Max había manchado la blusa de Jemma que quería usar en la fiesta de ultimo año
-¡Fue un accidente!
-Tenes suerte que nana me lo lavara.
No puedo esperar para irme a la universidad, en una muy lejos de aquel demonio o mejor conocido como Max, no es nadie mas que el ser mas despreciable que he conocido en mi vida, un chiquillo que no tiene nada seguro en su vida.
Mi nombre es Jemma Vitale y estoy deseando.... ¡Que acabe el año!
