Luego de esperar esperando por varios minutos Isabella entendió que lo mejor sería que se marchará, se levantó de aquel sofá, acomodó el vestido y caminó en dirección del ascensor. —¡Isabella! —dijo Harry alzando el tono de su voz mientras que salía dando pasos largos en dirección a ella. Al escuchar la voz de Harry se detuvo, una vez más se ruborizaron sus mejillas, tratando de controlar la respiración que se encontraba completamente agitada Isabella dio vuelta y en aquel mismo instante sus ojos se abrieron al igual que su boca. Claramente aquella reacción era causa de la nueva imagen de Harry; tanto así que no pudo disimular escanear de pies a cabeza el cuerpo de aquel hombre que tiempo atrás su aspecto era corriente. —Por favor no te vayas, ven conmigo y hablaremos tranquilamente en

