Alison:
Me encontraba acostada en mi cama viendo una de mis series favoritas, estaba concentrada viendo la pantalla cuando suena mi celular, pongo en pausa mi serie y contesto sin ver de quien se trata.
—¡Aliiiii! —gritan desde la otra línea haciendo que casi quede sorda, solo hay una persona que puede gritar así.
—Aayy Ingrid, ¿por qué gritas?, me vas a dejar sorda.
—Jajaja sorry baby, bueno te llamaba para decirte que vengas a mi casa y nos arreglemos aquí todas juntas.
—Si esta bien, de hecho tenía pensado en quedarme a dormir en tu casa ya que si llego borracha seguro mis padres se enfadan y me darían un buen castigo.
—Muy bien, te espero entonces.
—Chao bebé.
Corto la llamada, bueno, después sigo con mi serie, saco las cosas de mi mochila, que dicha que guardo las cosas en el casillero, para guardar una de mis pijamas, mi uniforme y un vestido para la fiesta en ella.
Ya lista salgo de mi habitación, bajo las escaleras, iba a abrir la puerta para salir pero antes de poder hacerlo se abre dejando ver a Sergio.
—Señorita, ¿va a salir? —me mira de pies a cabeza.
—Eh si, iré a casa de Ingrid —contesto pasando por su lado y cerrando la puerta pero el me sigue.
—Pues entonces la llevo —ya que, no me va a dejar irme en mi auto.
Ya había llegado a casa de Ingrid, toco la puerta y escucho como gritan del otro lado.
—¡Aliii! —se abalanza sobre mi abrazándome una vez abre la puerta, nos separamos—, vamos pasa, las chicas ya están adentro —se aparta y me deja pasar.
Subimos hasta su habitación y ahí me encuentro a las chicas maquillándose yendo de aquí para allá como locas.
—Ali ve y cámbiate que yo te haré el maquillaje —habla Bonnie dedicándome una sonrisa. Cave recalcar que no soy de maquillarme, además, soy mala con los peinados así que cada que salimos ellas se encargan en arreglarme.
Saco de mi mochila mi vestido para la fiesta y me meto al baño a cambiarme. El vestido que llevaba era verde esmeralda con escote en v muy pronunciado y una abertura en la pierna derecha, los tacones eran negros al igual que los accesorios.
Salgo del baño ya cambiada, todas al notar mi presencia me miran sorprendidas, ellas también se encuentran listas, se miran hermosas.
Adara lleva un vestido dorado cinco dedos arriba de las rodillas de tirantes con lentejuelas pegado al cuerpo con toda la espalda descubierta.
Ingrid por otro lado usa un vestido rojo pegado al cuerpo que le llega al muslo, con escote cruzado que hace ver sus pechos más grandes.
El de Tasya es n***o con una abertura en la pierna izquierda y el de Bonnie era plateado muy brillante con dos aberturas en cada pierna con escote francés, todas se ven preciosas.
—¡Wow, Ali te ves hermosa! —exclaman Adara y Bonnie al unísono.
—Toda una perra empoderada —comenta Tasya sonriendo.
—Vas a dejar a muchos con la boca bien abierta —se acerca, pasa su brazo por mis hombros sonriendo y guiñando un ojo hacia mi, Ingrid como siempre.
—Gracias chicas, ustedes también se ven muy hermosas —las miro a cada una sonriendo, la verdad que si se ven muy bien.
—Ven para que pueda maquillarte —me toma de la mano y me sienta frente al espejo pero dándole la espalda.
—Bonnie, no quiero nada extravagante —le pido haciendo una mueca ya que ella es... se podría decir que le gusta llamar mucho la atención en casos como estos.
—Tu tranquila, ya verás que quedarás di-vi-na —sonríe inocente.
—Y listo, quedaste perfecta —sonríe orgullosa colocando sus manos a cada lado de su cintura.
—¿Ya me puedo ver? —pregunto.
—¡Claro! —me gira quedando de frente al espejo, ¡oh por Dios!, no reconozco a la chica que está frente a mi, sin duda parezco otra incluso me veo más mayor.
Lo que Bonnie me hizo fue pintar mis párpados del mismo color del de mi vestido con un degradado en n***o e iluminador en el lagrimal, incluso me puso pestañas, hizo un delineado de gato y colocó un labial rojo oscuro.
—¿Y que tal? —pregunta viéndome y sonriendo emocionada.
—No reconozco a esa chica, ¿de veras soy yo? —aún sigo sorprendida, sin duda Bonnie hizo un buen trabajo.
—Claro que si tontita —ríe ligeramente.
Me giro hacia ella y la abrazo—, gracias, me gustó mucho —me separo aun sonriendo.
—No es nada —me sonríe tierna—, todo por mi niña consentida —da un toquecito en mi nariz como si fuera una niña pequeña.
—En serio quedaste preciosa Ali —comenta Ingrid con una sonrisa.
—Ven, ahora yo te haré el peinado para complementar el excelente trabajo de Bonnie —dice Adara dedicándole una mirada a Bonnie.
—Es obvio que yo siempre hago un excelente trabajo, por algo soy la estilista de este grupo de locas —habla poniendo una de sus manos en su cintura y tirando su cabello hacia atrás.
—Locas no, loquísimas —decimos todas al unísono para luego partirnos de la risa.
Estas chicas son lo máximo, a pesar de que les falta un tornillo o mejor dicho, la ferretería completa, a pesar de conocerlas poco tiempo las quiero demasiado.
Ya nos encontrábamos todas listas subiendo al auto de Tasya que no cuenta con licencia ya que también es menor de edad, bueno... todas lo somos y de veras que nos estamos metiendo en problemas ya que nos puede coger la policía, en serio que estamos locas para dejar que Tasya conduzca.
—Pongamos música para entrar en ambiente —habla Adara que es la que va de copiloto poniendo la música de Karol G Bichota.
—¡Hoy nos divertiremos como nunca! —grita Tasya.
—Y nadie nos impedirá divertidos y tomar hasta perder el conocimiento —le siguió Adara gritando y moviendo su cabeza de lado a lado—. Hay que empezar bien así que... —veo que va sacando de su bolso una botella no tan grande de vodka.
—Roncan, pero no pueden con mi pum-pum, con mi pum-pum —grita Adara cantando.
—Y si hay alguien que me rompa —le sigue Ingrid.
—Porque no pueden con mi pum-pum. Con mi pum-pum, con mi pum-pum —gritan todas juntas tomando de la botella.
¡Oh no!, creo que fue mala idea dejar que Tasya conduzca, creo que seré yo la que cuide a estas locas esta noche.
Ahora la música que sonaba era la de la macarena, todas se encontraban muy animadas cantando y tomando, a excepción de mi, y eso que todavía no habíamos llegado a la fiesta.
—Dale a tu cuerpo alegría macarena... —empieza a cantar Adara.
—Qué tu cuerpo es pa' darle alegría —le sigue Tasya pasándole la botella a Ingrid.
—Y cosa buena... —sigue Ingrid dándole un trago a la botella.
—Eeeh macarena... —gritaron todas a todo pulmón riendo como las locas que son.
—Tasya por favor, pon atención en el camino y deja de tomar —en serio que me estoy empezando a preocupar.
—Ayy Alison, deja de ser tan aguafiestas —habla Tasya haciendo una mueca de disgusto.
—No es que sea aguafiestas Tasya, solo no quiero morir tan joven —comento cruzándome de brazos, me estoy empezando a arrepentir de esto.
Después de una media hora, ya que la casa de Thiago queda bastante lejos casi a las afueras de la ciudad, llegamos, ya se escuchaba la música a todo volumen y afuera de esta habían muchos autos la mayoría eran deportivos últimos modelos.
Tasya estaciona el auto y todas bajamos captando enseguida la atención de algunos chicos que se encontraban afuera, unos ya borrachos y otros que al igual que nosotras iban llegando.
En cuanto entramos a la casa vemos adolescentes vomitando, tomando, unos casi teniendo sexo ahí mismo otros drogándose y algunos bailando.
—¡Ingrid! —grita Thiago por la música que está a todo volumen—, creí que ya no vendrían.
—Es que tu casa en serio que queda bien lejos —contesta Ingrid también gritando para que pueda escucharla.
—Bueno, sean bienvenidas chicas disfruten de la fiesta yo me iré por ahí, las veo después —se despide de Ingrid con un beso en la mejilla.
—Bien, vamos por unos tragos —propone Adara dirigiéndose a la barra, todas la seguimos y ya ahí Ingrid se encarga de pedir los tragos.
—Cinco vasos de vodka por favor —pide recostando los codos en la barra coqueteándole al chico que se encargaba de servir los tragos.
—Enseguida preciosa —sonríe y sirve los vasos con alcohol—, aquí tienes preciosa —le sonríe coqueto.
—Gracias guapo —le guiña un ojo para posteriormente tomar el vaso con la bebida. Cada una toma su respectiva bebida.
—Vamos todas juntas a la una, a las dos y a las tres —tomamos el líquido, siento lo caliente en mi garganta, la verdad es que no me gusta tomar y cuando salgo a fiestas no tomo mucho.
—Uuhh siii, ¡que empiece la diversión! —grita Adara elevando su vaso hacia arriba ya vacío.
Ya había pasado unas horas de que llegamos, hemos bailado, las chicas han tomado y ahora nos encontramos sentadas en los sofás de la sala riendo y cantando.
—Ingrrid te r-reto aaa quee t-te tomes diezzz vazoz de t-tequila —habla Tasya con un poco de dificultad por los tragos que empiezan a hacer efecto.
—Ezoo será fázil —se levanta seguidamente nosotras, caminamos hasta la barra donde pide los tragos. Va tomando de uno en uno sin parar mientras las chicas le van contando.
—Y diezzz —gritan y ellas también se piden unos tragos.
—Chicas por favor, dejen de tomar ya es suficiente, mejor vámonos que es muy tarde —les quito a Ingrid y Adara los vasos ya que son las que han tomado más.
—Alii deja de serrr aburriida —Adara me quita el vaso y se lo toma todo de un solo trago.
—Hey veo que saben divertirse —llega Thiago y toma a Ingrid de la cintura acercándola a el.
—Siiiiii —grita Adara tomando otro trago.
—Adara por favor deja de tomar —alejo el vaso de ella.
—Hey preciosa, déjala que se divierta tu también deberías... —me mira de arriba a abajo con una sonrisa y mordiendo su labio inferior—, divertirte, además, yo podría acompañarte —suelta a Ingrid para tomarme a mi de la cintura pegándome a el.
—No gracias, estoy bien así —quito sus manos de mi cintura y ayudo a Adara a mantenerse en pie ya que ni eso puede de lo ebria que está.
—Oh vamos nena, no seas aguafiestas y mejor diviértete —sonríe y vuelve a tomar a Ingrid de la cintura la cual esta igual o peor que Adara—. Bueno nena, ella y yo nos iremos a divertir ya que tu no quieres—se gira y empieza a caminar con Ingrid.
—¡Hey!, ¿a donde crees que vas con ella? —se gira y voltea a verme.
—Oh linda, ¿acaso estás sorda?, ya te dije iremos a divertirnos —sonríe cínico.
—¿Y tú acaso estás ciego imbécil que no ves el estado en el que esta? —le digo frunciendo el ceño, veo como el hace una mueca por como lo he llamado.
—Mira niñita, me importa una mierda el estado en el que este y mejor cuida la forma en la que me hablas si no quieres que sea yo el que me encargue de hacerlo —sonríe cínico siguiendo su camino, Ingrid espero me agradezcas por esto.
—A mi también me importa una mierda lo que sea que quieras hacer pero a ella no te la llevas —siento a Adara en una de las sillas de la barra y me acerco al idiota ese quedando frente a frente.
—Mira pequeña zorra, a mi no me hablas así en mi propia casa —me toma bruscamente del cabello pero rápidamente le doy una patada en la entrepierna haciendo que al instante caiga de rodillas como si toda su fuerza se hubiera evaporado
—¡Maldita zorra! —habla como puede por el dolor.
—Te lo mereces por cabrón —tomo a Ingrid y la llevo con las demás dejando al idiota ahí tirado.
Esto ya se descontrolo, lo mejor será irnos ya, marco el número de Sergio aunque se que no es hora para llamar, el teléfono suena una, dos, tres hasta que contesta.
—Diga —contesta adormilado, ay no que vergüenza estaba dormido.
—Eh... Sergio, soy yo Alison.
—¡Ali!, ¿qué pasa?.
—Perdón por llamar tan tarde pero necesito que nos vengas a recoger.
—¿Pero no estabas en casa de la señorita Ingrid?.
—Pues... si.
—¿Entonces?.
—Es que venimos todas a una fiesta, Tasya condujo y pues las chicas se pasaron con el alcohol así que no están en condición de conducir, yo no quiero hacerlo porque también voy un poco tomada.
—Ay Ali, esta bien, mándame la ubicación y enseguida estoy ahí.
—Esta bien, ah y una cosa más trae a alguien que conduzca el auto de Tasya porfa.
—Ok adiós.
Qué vergüenza con Sergio, veo como estas locas siguen tomando y gritando, suspiro cansada.
—Tasya ya deja de tomar tu también —le quito el vaso.
—Aalliizzonn t-tu... —ni hablar puede de lo ebria que está.
—Ya chicas, hay que irnos, ya fue suficiente diversión por hoy —ayudo a Adara a mantenerse en pie.
Veo al idiota de Thiago caminando hacia nosotras junto a otros cinco chicos que no conozco, nunca creí que me arrepentiría el haber venido a esta dichosa fiesta y eso que siempre quise venir.
—Bonnie, Bonnie —la llamo ya que es la que menos tomada está a comparación con las demás.
—Alison —me habla pasando su brazo por mis hombros—, tomate un trago conmigo ¿si? —sonríe para después tomarse otro trago.
—Aquí estás pequeña zorra —ay no ahora si estoy en problemas, me volteo para quedar cara a cara con el.
—¿Qué quieres imbécil? —trato de sonar lo más tranquila posible para que no note mis nervios.
—¿Y todavía te atreves a llamarme así?, en serio que tienes valor —me mira furioso—, amigos, esta pequeña zorra necesita que le demos una lección, ¿no creen? —sonríe viéndome de pies a cabeza.
—Claro que si —afirma uno de los idiotas desnudándome con la mirada.
—Y déjame decirte Thiago que esta bien buena —comenta otro de ellos mirándome de pies a cabeza mordiéndose el labio inferior.
—No estaría mal divertirnos un poco —me mira sonriendo cínico.
No negaré que siento temor, volteo hacia las chicas pero están muy borrachas como para que se den cuenta de lo que está pasando, vuelvo a mirarlos pero antes de poder hacerlo Thiago me toma fuertemente de las muñecas pegándome a su cuerpo.
—¡Suéltame imbécil! —grito forcejeando con Thiago que me apreta muy fuerte las muñecas—, ¡suéltame! —grito desesperada.
—Ya tranquila muñequita o será peor —pronuncia muy cerca de mis labios con un tono molesto. Pero antes de poder decir algo alguien lo aparta de mi de golpe haciéndome tambalear. Cuando levanto la mirada veo que ha sido Sergio.
—¿¡No escuchaste que dijo que la sueltes maldito!? —le grita furioso apretando los puños.
Thiago se levanta con ayuda de sus amigos, tiene el labio inferior reventado y la nariz ensangrentada, ¿tan fuerte fue el golpe?.
—Me las vas a pagar zorra, esto no se queda así —amenaza yéndose con su grupo de idiotas. Suspiro aliviada, volteo en dirección de Sergio y le dedico una ligera sonrisa.
—Gracias Sergio —le agradezco y el asiente en respuesta.
—¿Estás bien? —se me acerca tomándome de la mejilla acariciándola levemente, se ve preocupado.
—Si, estoy bien —me suelto de su agarre ya que me hace sentir incómoda.
—¿Segura? —pregunta sin apartar la vista de mi.
—Si, las chicas son las que no lo están—el desvía su mirada hacia ellas para regresar a mi.
—Bien, vamos a casa —con ayuda de Sergio logramos salir y meterlas al auto, fue complicado pero al final lo logramos.