Al escuchar sus palabras, no pude evitar rememorar aquel momento en el cuál hice contacto visual tanto con él, como con Alana cuando los encontré en aquella habitación. Dudosa de qué responder, asentí tímidamente mientras cerraba la puerta del dormitorio que había quedado entreabierta. Él sólo se mantenía de pie frente a mí, con una mirada neutral y sin demasiada expresión mientras se encontraba esperando mi respuesta. A pesar de que realmente no se encontraba haciendo nada malo en esos momentos, su simple presencia lograba incomodarme al punto de sentirme bastante poco segura estando a solas con su persona. No obstante, decidí escuchar lo que tuviera para decir. _Adelante. Te escucho.-Respondí finalmente, aclarando mi garganta. Él me dio una media sonrisa algo tétrica antes de habla

