Habiendo arreglado el malentendido que parecía existir entre ambos, luego de hacer las paces decidieron pasar algo de tiempo de calidad juntos antes de dirigirse hacia la fiesta. Por lo que decidieron mirar una película juntos, recostados sobre la cama de ella. Emilia no había recordado lo tranquilizante que era el recostarse sobre su pecho a no hacer nada más que disfrutar de la tranquilidad y la calidez del otro. Incluso, se atrevía a decir que veía aquel momento con ojos mucho más íntimos que cualquier otro pasatiempo que hayan hecho antes. Minutos antes de que finalizara la película, Rebecca entró a la habitación, abriendo sus ojos de forma exagerada al verlos a ambos en el dormitorio. _Diablos, ¿interrumpo algo? Ambos estallaron en risas luego de escuchar las palabras de la peli

