Parte 4 (LA HISTORIA DE MIKHAIL) ALYA El hombre sentado frente a mí tiene una cuenca vacía en lugar de un ojo y una sonrisa que me pone la piel de gallina. Me aprieto las manos sudorosas entre los muslos, rogando que dejen de temblar. Me duelen los hombros al obligarlos a mantenerse rectos, un intento patético de parecer valiente. No muestres miedo. No dejes que vea que estás aterrada. Pero lo estoy. Estoy aterrada porque conozco a hombres como él. Sé cómo se alimentan del miedo, cómo lo retuercen y lo convierten en un arma. Lo sé porque me crio uno. Este hombre no es mi papá, sin embargo. No, este es Akim Petrov. El mejor amigo de mi papá. Bueno, ex mejor amigo. Aún no estoy segura de si tuvo algo que ver con la muerte de mi padre, pero no importa. Es traición suficiente saber qu

