"¡Mierda! Ojalá hubiéramos hecho esto años antes". "Cuando Scott me contó su fantasía casi tuve un orgasmo, esperando poder convencerte de que me follaras". "Y ahora estoy en tu culo", dije, dándole un poco más de fuerza. "Ooooh, joder, sí que lo eres. Eres mi dueño". "Nadie más podrá jamás meterse en tu culo, ¿entiendes?" "Nunca. Nunca. Ni Scott, ni nadie jamás." "Díselo. Dile que no puede tener tu culo." "Yo también se lo mostraré. Tómate una foto." No fue fácil obligarme a desmontarla. Pero lo hice. Tomé su teléfono y el mío. Yo también quería fotos. Tomé un par de fotos de su ano resbaladizo y brillante, y luego la penetré. Suspiró de auténtico placer mientras la llenaba por el culo. "¡Oh, se siente tan jodidamente bien tenerte finalmente en mi culo!" Me saqué a medias y saqu

