Bajé en silencio, midiendo mis pasos y mirando cada rincón del sitio, asegurándome que era seguro sacar a Simón de mi habitación, y estaba así, despejado. Lo siguiente que oí fueron fuertes ruidos que provenían de mi habitación y lo que más llegué a pensar era que Simón había tropezado o dejado caer algo. Subí mucho más rápido de lo que había bajado, corriendo por las sala, subiendo las escaleras hasta llegar a mi habitación; encontrándome con una escena nada favorable. —¿Michael? ¡Suelta a Simón!—Grité. Michael tenia a Simón agarrado por el cuello, Simón era fuerte pero no tanto como Michael. Menos si había sido tomado por sorpresa. —¿Qué hacías este idiota en tu habitación?—Dijo molesto. —E-el paso por mi hoy... Él me llevará al instituto.—Dije intentando sacar a Simón de su ag

