Habíamos llegado quizás en un momento muy inoportuno, Simón estaba en una conversación que parecía bastante privada con Tomás, quiénes solo ahora me doy cuenta se llevaban muy bien. Parecía ser un gran secreto aquello que hablaban, entre murmullos y nervios, fueron interrumpidos por un ruido proveniente de la parte de arriba de la casa. Hubo un silencio voraz. Ellos se hicieron señas de silencio y cada uno caminó de puntillas a su lugar de dormir; Chris, al igual que yo, seguía a mi lado confundido y un poco sonriente. El ruido que provenía de arriba era la puerta de mi habitación, Cleo había despertado y estaba preguntando por mí. —¡¡Mia!!-Gritó|Susurró. Pero Simón cubrió mi espalda, ma calmó y supuso que estaría abajo, y si no era así, posiblemente estaría en el baño. Ella solo

