La cena tomaba el curso correcto, la gran parte de los invitados habían llegado, aún Michael no hacía presencia y se desconocía si lo haría en algún momento. Notaba a Tomás nervioso y fuera de sí mismo, y solo me cuestionaba si todo entre él y la pequeña Cleo estaba bien. Era claro, ambos tenían algo por decir en ésta cena, que era tan importante que decidieron hacerlo este día, teniendo a todos reunidos. Quizás alguno había logrado encontrar un gran empleo o harían más que oficial su noviazgo, el cual ya era bastante notorio. Estaba tan sorprendida de aquello que veía ante mi, que inclusive me había hundido en un mar de pensamientos sin retorno a la realidad. —¿Tú?—Dijeron todos al mismo tiempo, con ese tono de asombro y quizás de desacuerdo. Era claro, el hijo de ese famoso compa

