1.-Enfermizo color púrpura oscuro.
Me conocí al baño con cuidado, tratando de no despertarlo, Hice mis necesidades y luego de mí me pare en frente del espejo con el maquillaje en mano.
Lo primero que hice fue recoger mi cabello en un moño para tener una mejor vista de los moretones. Ya no estaba inflamado, Solo quedaba el enfermizo color púrpura oscuro.
Ya me tenía aprendido de memoria como maquillarme para poder ocultar los moretones. Luego de cubrir mi mejilla golpeada pasé un tapar mis ojeras y arreglar mi cabello.
Me coloqué mi pantalón Jean n***o junto a mis zapatillas y mi suéter. Cubrí mi cabello chocolate con un gorro de lana y caminé en silencio hasta mi habitación.
Metí en mi mochila lo necesario y agarré mis llaves. Abrí la puerta del pequeño departamento y salí, Al fin rápido respirar con tranquilidad.
Bajé rápido las escaleras y en cuanto estuve fuera del viento arremetió con fuerza contra mi cara.
Metí mis manos a los bolsillos de mi casaca y tomé un respiro antes de comenzar mi caminata hasta la cafetería.
En cuanto llegue, me colocó un plato de comida en frente y se envió a mi costado sonriente. Yo bastante la casaca y lo que queda mirando.
¿No vas a venir? —Pregunto empujándome el hombro con su mano. Le negué con la cabeza y el rodó los ojos: No me importa, Igualito vas a comerlo.
—Will ...— El negó cruzándose de brazos. Me pasó un tenedor y puso una sonrisa en cuanto empecé a venir: Vengo aquí a trabajar, No a que me des comida.
—¡Pero si ya eres como de la familia Lindura! —Contesto alegre Luisa, Mi jefa.
—Señorita Luisa, Ya mismo yo pongo el uniforme para trabajar — Ella hizo un gesto con la mano.
No te preocupes hija, Aún no hay personas así que no es necesario que trabajes aún — Sonrió y regreso a la cocina tarareando una canción.
Miré nuevamente a Will quien me miraba sonriente y rodé los ojos cuando arrastro su silla para juntarse más a mí.
—Nixy ... ¿Sería mucho pedir que hoy me acompañes ... a las carreras? —Pregunto haciendo pucheros.
¿A las carreras? —El asintió — Esta bien. Pero ... ¿Puedo quedarme a dormir en tu casa?
—Claro — Me señaló la puerta. Un grupo de señoras habían llegado. Me puse de pie dejando el plato a medias y me coloqué el delantal para ir hacia ellas.
—Buenos días, Mi nombre es Phoenix y hoy seré quien atienda — Les puse mi mejor sonrisa y ella empezaron a pedir.
Las horas pasaron volando y para cuando me di cuenta, Se arrastró arrastrándose hacia afuera. Ambos nos subimos en su auto y él manejo hasta mi casa.
—Alto — Avise. Will estaciono el coche una cuadra antes y yo me baje — Espérame aquí.
Camine hacia la entrada del edificio y luego de ingresas subí trotando las escaleras. Introduje la llave en la cerradura y lentamente giré la perilla.
Cuando la puerta es abierta Pude observar a papá tirado, Durmiendo sobre el sofá con una botella de alcohol al lado. Rodé los ojos y dejé entreabierta la puerta.
Entre a mi habitación y saque una pequeña mochila en donde conocí la ropa que me pondría mañana y mi pijama. Colocamos unas cosas más dentro y camine hacia afuera, Cerré la puerta y nuevamente baje corriendo, rogando por qué no venga detrás mío.
Subí nuevamente al carro y sospechoso en cuanto Will Arrancó el vehículo. Él sabía que mi papá era un alcohólico, Pero no sabía que me golpeaba.
—¿Cuándo vas a decirle a José que debe trabajar? Eres una chica de diecisiete años Nixy, No puedes hacerte carga de él ni de su bebida — Él se detuvo en la puerta de su casa.
—Tenemos la misma edad — Él sonrió asintiendo.
—Lo sé. —Saco la llave y quito el seguro de las puertas.
—¿Cuándo entraras a estudiar? —Solté cambiando de tema.
-Ni idea. Por el momento estoy disfrutando mi vida. Sabes que mamá me dio hasta los dieciocho y luego tengo que estudiar —Baje del auto y lo seguí hasta la entrada— ¡Mamá ya estoy aquí!
El asintió sin mirarme y comenzó a buscar ropa para ponerse. —Ya sabes que no debes tomar nada. No queremos que termine como la última vez.
Me recordó. Solté una carcajada y yo tiré a su cama. La franquicia de cafeterías "Cosas" se expandía en cada ciudad del país y ya estaba expandiendo por Europa también.
Podía decir que Will y su familia estaban en una buena época económica, como siempre han estado.
—Nixy, Hija, ¿Quieres venir? —Negué con la cabeza. Ella abrió por completo la puerta y dejó sobre el escritorio una fuente con un plato de comida más un plato con pizza — Espero los platos vacíos.
Nos mostró una brillante sonrisa y salió de la habitación.
—A veces creo que mi mamá te quiere más a ti que a mí —Agarro el trozo de pizza y le dio una gran mordida — Todo el tiempo que pasas aquí, Creo que ya hasta piensas que vives conmigo.
No seas idiota —Me cruce de brazos.
—A las nueve saldremos de aquí y llegaremos allá como a las Díez. Yo te avisaré.
Asentí y me acomodé en uno de sus sillones, Debía prepararme para la noche de hoy.