23.- Queda usted detenido. Observe a Grayson durmiendo al extremo contrario de la cama y sonreí. Agarre una almohada y se la llanta a la cabeza. Esta cayó al suelo e hizo que Grayson emitiera una sonrisa. Alcance mi teléfono y sin hacer ruido le tomo una foto. —¡Grayson! —Le grite —¡Debemos empezar a ver qué construirás! —Déjame dormir un poco más — Pidió dándose vuelta y poniéndose boca abajo. Rodé los ojos sonriendo y levanté de la cama. En la biblioteca había una laptop, Era de Grayson. Ayer ya le había pedido permiso para usarla, no es mía así que no podría agarrarla, así como así. —¡Ya lo sé! Grayson Debemos ir a un asesor financiero. ¡Grayson, hijo las doce ya! —Me tiré encima de él y empecé a cosquillas —¡Ya, ya, ya! —¡j***r Phoenix que no eres una pluma! —Me tiro al lado y

