Epílogo. Seis años pasaron desde que mi Grayson nos dejó y pasó a una mejor vida. Seis años en los que había logrado recomponerme de su partida y que había logrado salir adelante sin él. Unos meses después de su partida me enteré de que producto de aquella noche juntos, Nuestra primera y última, había estado embarazada de Gray. Mi hijo, Al cual decidí llamar a Noah, Salido con mi color de cabello y los ojos de Grayson. Un niño que había alegrado mi vida con esos pequeños gestos de cada día. Mi hijo que ha crecido sin su padre, pero sabiendo que era un excelente hombre y quién podría estar aquí sería el mejor padre del mundo. Mi pequeño Noah había logrado llenar ese espacio vacío de mi corazón con sus tiernas sonrisas y sus pequeños logros que eran enormemente para él. Con todo el din

