Cuando abro los ojos, y miro a mí alrededor, Izan, no se encuentra en la cama. Hecho un vistazo al despertador: Son las 08:00 de la mañana. Cómo siempre tan madrugador, señor Clark. Tengo un leve dolor de cabeza, seguro es por el vino que tome anoche. Me levanto y voy a buscarle. Veo a Izan en la sala de estar de la suite. Está leyendo el periódico, sentado en uno de los sillones. -Buenos días -canturreo cruzando la sala. Izan alza la vista del periódico y me mira. -Buenos días -cierra el periódico, lo dobla y lo deja sobre la mesita de madera de la sala. -¿Por qué tan temprano levantado un domingo? -le pregunto cuando lo tengo delante. Abre sus brazos y yo me acurruco junto a él. Me rodea con ellos y me besa en el pelo. -No podía dormir y no quería despertarte -murmura. Mmm mi niñ

